Dietas extrañas

Por Jesús Alberto Rubio.-


Ni cómo alegar: Castilla fuera de Naranjeros como timón. No se me hizo el deseo expuesto en los dos días en esta trinchera, coincidente con la de otros lectores. Y gran alboroto causó esta noticia, sin duda.

Ahora, la directiva a darse a la tarea de buscar al sustituto.

Vinicio no pudo darles/llevarlos al título y pagó la consecuencia.

Carajo, poco aguantan, sin dar seguimiento como sucede en otras organizaciones, sea en México, el Caribe y Ligas Menores y Mayores.

También falta saber, entonces, el destino del cuerpo técnico compuesto por una estela de ex estrellas, todo de mucho peso. De entre ellos muy bien pudiera salir el próximo estratega.

Esperemos noticias.

Puntuales, claro, no extemporáneas.

Y ni modo, mi Vinny.

Ah, un detalle: me pongo a pensar sobre la repentina noticia –y boletín oficial del Club-- sobre el despido de Castilla inmediatamente después de abordar en Al Bat mi deseo de volverlo a tener con Naranjeros por segundo año seguido.

No sé.

El mejor mánager en la historia de los NYY

Mire este tema:

Cuando uno hace referencia a los grandes mánagers de todos los tiempos de los NYY, de inmediato uno piensa en Casey Stengel. Por supuesto. Pero ha surgido un nuevo ángulo donde Joe Torre se está llevando las palmas a criterio del autor de reciente artículo.

Le comparto un párrafo del todo concreto y especial sobre los grandes registros de ambos –inclusive de Joe McCarthy—de la nota publicada en la página de MLB, también ya subida a mi twitter beisrubio.

Joe McCarthy ganó siete Series Mundiales como manager de los Yankees. Lo mismo hizo Casey Stengel. Tenían que ganar cuatro juegos en octubre para lograrlo.

Torre, cuyos Yankees ganaron cuatro veces la Serie Mundial en cinco años y jugaron un total de seis en un lapso de ocho temporadas, tenía que ganar 11 para conseguir el anillo.

¿Habrían los Yankees de McCarthy y Casey ganar tantas coronas si hubiesen tenido que atravesar ese terreno minado que es triunfar tres series de postemporada para llevarse el Clásico de Otoño, con lo azaroso que puede ser octubre?

Quizás.

Pero simplemente no es lógico pensarlo.

Por eso, creo que Torre es el más grande – y probablemente el más importante – entre todos los dirigentes de los Yankees”.

Vea/lea la nota y dígame.

Un servidor sigue pensando en Stengel.

Y no precisamente por ser de “la vieja guardia”, conste.

Y le tengo otro interesante tema:

Las dietas más extrañas de las estrellas de MLB

El apetito infinito de Babe Ruth por los perros calientes; el gusto por los pollos fritos de Wade Boggs; el hábito de Bryce Harper por gustar de wafles y el impresionante romance de Tim Lincecum con las hamburguesas In-N-Out..

Hay más:

La técnica de extracción de los nuggets de pollo de Gabe Kapler; nunca hay suficiente Taco Bell para Justin Verlande… y vea a Turk Wendell, pionero de la merienda en pleno terreno:

Igual que Boggs, Wendell es la superstición caminando –desde su collar de diente de tiburón a su amor por el número nueve. Sin embargo, todo se volvió más extraño que una obsesión por el pollo.

El antiguo relevista de los Mets masticaba cuatro trozos de regaliz negro cuando estaba en el montículo. ¿Por qué regaliz? Porque no quería mascar tabaco.

Y cuando terminaba el inning, corría hacía la cueva –saltando sobre la línea de foul—, escupía el regaliz e inmediatamente comenzaba a lavarse los dientes.

“No me gusta la sensación que deja el regaliz en mis dientes”, le dijo en una ocasión a Sporting News. “Sólo está bien allá. No quiero manchar mis dientes”.

Madre santa.

El artículo también está en MLB y mi twitter.

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