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Desde la Cueva Everth, felicidad y preocupación Tito Rondón
Pero estoy preocupado por su futuro. Ha dejado a los Yaquis de Ciudad Obregón, con permiso, aunque dicen en Nicaragua que ya no regresa, según Francisco Jarquín en “El Nuevo Diario”. En vez de eso, Cabrerita se preparará para el entrenamiento primaveral en el complejo de los Padres de San Diego en República Dominicana. En principio todo era sencillo. Everth pasaría 2011 en triple A, terminando de calmar su fildeo y disciplinando su bateo, para en 2012 estar de regreso en las Mayores. Pero Cabrera vio interrumpida su temporada por dos eventos, su “préstamo” al San Diego para cubrir la ausencia (qué casualidad, por paternidad también, de Jason Bartlett, casado con la hija de Tony Chévez). Y lo peor, por lesión. Total, que en el Tucson solamente jugó en 58 partidos. Bateó .297, que no parece malo (pero que no es tan bueno dadas las características del estadio, equivalente al del Matagalpa en Nicaragua. O sea que “infla” el bateo). Lo importante es que se perdió como 90 juegos de repeticiones de bateo y fildeo a nivel triple A, lo que más necesita, y que iba a suplir en México. El equivalente de lo que hizo Cabrerita en Tucson en las Mayores es de batear con San Diego para .212, con un jonrón y 17 bases robadas. En la escala en que se necesita 50 para ser prospecto sacó 10 (OK, mil veces mejor que el menos 100 de Ryan Budde de Toronto, pero mal…). Eso hace que el “Bill James Handbook” no lo tome en cuenta para predecir su campaña de 2012. Si es consuelo, tampoco a Vicente Padilla lo tomaron en cuenta. Y no, no es consuelo. Tampoco el análisis del “USA Today Sports Weekly”, quien todavía tiene a Orlando Hudson de titular (.246 sin embase ni poder), solamente dice “tal vez Logan Forsythe (.213 en 2011) pueda jugar segunda”. Ni lo sueñen. Ninguno de los dos. El otro candidato es el venezolano Alberto González (.215), también fatal, pero éste al menos podría ser el utility del cuadro. ¡Pero los prefieren a Everth! En México Cabrera empezó de 11-1 y atrapado robando en su único intento (otra cosa que el nandaimeño necesita perfeccionar), pero en sus últimos cuatro juegos mejoró un poco: de 11-3 (.273), doble, impulsada, tres robos seguidos, tres bases por bolas (arriba de 40 por ciento de embase), pero tres ponches también. En total, su campaña invernal fue de 22-4 para .182. Ni parecida a aquellas de Dennis Martínez, Rigo Mena, el Ñato Paredes o David Green… Pero sigo confiando en que Cabrerita juegue en Grandes Ligas en 2012. Porque Everth tiene talento, trabaja duro, y San Diego no tiene camarero. PULPERIA En la Liga Nica de Lester Avilés han participado esta temporada el nativo de Islas Vírgenes J’Verne Pickering, primo de aquel grandote Calvin, el hijo de hindúes Sagar Parekh, y ex ligamayoristas como Alay Soler, Fernando Hernández hijo y Michael Tejera. Y Saydel Beltrán (Chinandega), por supuesto. Los Yaquis son el Bóer mexicano. Además de Cabrera, juegan allí Bárbaro Cañizares y Michel Abreu, cuya huída obligó al Chinandega a firmar al dominicano Miguel Mejía. El cubano-nicaraguense Edgar Ramírez, doble A de los Mets y quien se ofrece a representar a Nicaragua en el Clásico Mundial, es prospecto de verdad; su efectividad, en mejoría cada año, equivalió en 2011 a 3.93. Shammar Almeida, ex jugador del Rivas, es el dirigente de los Chileros de Xalapa de la Liga Invernal Veracruzana, en la que participan peloteros como el ex Grandes Ligas Rudy Pemberto y el refugiado de Nicaragua Kevin Soto. Breve historia de la Profesional de Beisbol de Nicaragua Tito Rondón
Por supuesto, muchos de los peloteros pioneros habían estudiado en Estados Unidos; nuestro primer gran prospecto, Juan Deshon, recibió ofertas de los Gigantes y Highlanders de Nueva York y de los Tigres de Detroit. Pero fue hasta los veintes que empezaron las giras internacionales, y hasta 1932 que nos visitó un equipo profesional dominicano con Sijo Gómez, ex de los Cuban Stars de las Ligas Negras, como estrella del montículo. Poco después llegó Manuel Cueto al frente de otra expedición, el primer ex ligamayorista en jugar en Nicaragua. Pero en 1938 se le había jugado parejo a Cuba, y vencido a México en los Centroamericanos y del Caribe de Panamá, y cuando en 1939 Cuba invitó a Nicaragua a la Segunda Serie Mundial de béisbol Amateur la suerte quedó echada. El resultado fue que la pelota profesional se atrasó en Nicaragua diez años en comparación con las de Panamá y Venezuela y cinco con respecto a República Dominicana (y mucho más con Puerto Rico, y con Cuba ya no se diga). En 1945 el zurdo Francisco Dávila se convirtió en el primer profesional, y le siguieron algunos otros, que quedaban proscritos de jugar en su patria. Ante las visitas de profesionales como las Estrellas de Ernesto Carmona de México, de panameños y de cubanos como Silvio García se alzaron voces, como las del gran lanzador José Angel “Chino” Meléndez y el promotor Abraham Arellano pidiendo profesionalismo, pero pedir no es lo mismo que financiar. Dominaban nuestro charquito amateur el 5 Estrellas, el Bóer y el Flor de Caña, y jugaban también el Granada (el equipo más antiguo de Nicaragua) y el San Fernando de Masaya. En 1955, ésos no ganaban ni una… Cansados de perder los de Masaya, se reunieron para pensar en cómo hacer un club competitivo. La deducción fue lógica; si no había en Nicaragua pues traigamos buenos jugadores de fuera. El gran locutor Sucre Frech prestó su auto y dos cubanos y dos panameños fueron importados de El Salvador, y el San Fernando se empezó a codear con los grandes. Viendo cómo soplaba el viento, el San Fernando se declaró profesional. El Granada aprovechó para declararse profesional también, y quitarle estrellas al Bóer (porque los Indios seguían siendo amateur…). León entró en la refriega, el Bóer tuvo que hacer lo mismo para recuperar a sus jugadores, y 5 Estrellas y Flor de Caña tuvieron que imitarlos. En sus primeras dos campañas la liga nica fue de verano; en la primera llegaron grandes nombres como Claro Duany, Silvio García, Pedro “Gamo” Pagés, Alejandro “Filete” Crespo, y jóvenes prometedores como René Friol, Manuel Montejo y sobre todo, Miguel Cuéllar. Subía el entusiasmo. Se instalaron las luces para la temporada, también de verano, de 1957. Ya se “pirateaba” a peloteros cubanos de la Liga Mexicana, tales como Enrique Maroto. Para parar esto México empujó a Nicaragua al Béisbol Organizado y la liga se convirtió en invernal. Por ahí pasaron George Scott, Zoilo Versalles, Felipe Montemayor, Leo Cárdenas, Borrego Alvarez, Panchón Herrera, Doug Rader, Marvin Throneberry, Jim Kaat, Ferguson Jenkins. Se le ganó el campeonato del Caribe a los Orlando Cepeda, Roberto Clemente y demás. Estadios llenos, recuerdos inolvidables. Pero esa etapa acabó en 1967, cuando el gobierno levantó el perdón de los impuestos a la liga. Surgió el genial directivo Carlos García, y de nuevo el impulso hacia el amateurismo (y hacia los Juegos Olímpicos). Irónicamente, fue en esta época que llegaron los primeros nicaragüenses a Grandes Ligas, Dennis Martínez y Tony Chévez. Por fin en 1996 García se olvidó de experimentos y siguiendo los lineamientos del Comité Olímpico abrió el beisbol nica a importados profesionales o amateurs. Con esto la pelota nica subió de calidad, y empezaron las firmas a granel de futuros prospectos. Nuevamente surgió el deseo de ver pelota profesional, ya con Marvin Benard, Vicente Padilla y Oswaldo Mairena en las Mayores. Desde 2002-2003 se ha jugado año con año con la excepción de la campaña 2006-2007. Han participado los Grandes Ligas nicaragüenses Marvin Benard, Vicente Padilla, Oswaldo Mairena, Devern Hansack, Everth Cabrera y Wilton Aristides López Sevilla, los ex ligamayoristas Pete Rose Jr., Steve Kent, Wilton Veras y Jimmy Hurst, el Grandes Ligas Kevin Mahar y los futuros ligamayoristas Kenley Jansen, Luis Perdomo, Bárbaro Cañizares, Amaury Sanit, Gerad Head, J. D. Martin y Roger Bernadina. El gran directivo Enrique Gasteazoro ha sido el impulsador clave en esta segunda fase, pero se ha alejado un poco y con eso los sueños de acercarse al Béisbol Organizado y a la Serie del Caribe han cedido paso ante la importación de peloteros veteranos de República Dominicana y los que juegan en ligas independientes. Pero la esperanza reside en los propios nicaragüenses, ya que esta temporada, que está en sus comienzos, pudiera ver en acción a prospectos como Juan Carlos Ramírez y Douglas Argüello. La Liga Profesional pues, por fuerza, ve hacia nuestro porvenir. La Serie Mundial, el Mundial y Dennis Martínez Tito Rondón
Durante lo que fue la juventud de los viejos de ahora, después de todo un verano, 154 juegos, de lucha interna (dentro de cada liga), surgían dos titanes, que se batían como gigantes a una sola, única serie, para sacar al Campeón Mundial. Generalmente eran grandes agrupaciones, y hasta chocaban durante años, como los Yanquis de Casey Stengel, Mickey Mantle (heredero de Joe DiMaggio), Yogi Berra y Whitey Ford, contra los Dodgers de Walter Alston, Duke Snider, Pee Wee Reese y Don Newcombe. Y cuando estos colosos fallaban, sus repuestos eran también míticos, como los Indios de Bob Feller y los Gigantes de Willie Mays. Pero las finanzas y el complacer a más fanáticos se impusieron a la nostalgia, a la costumbre, al corazón. Cuando vino la inevitable expansión en 1969, vino la partición del béisbol en divisiones, Este y Oeste… y la ampliación de lo que llamamos hoy en día “la postemporada”. Pero claro, si algo perdimos, también ganamos. Ahora la emoción de buscar un banderín se duplicó, a por lo menos cuatro ciudades en vez de por lo menos dos. Y si millones más de dólares y millones más de emociones son buenos, entonces, ¿por qué no más aún? Vino la también inevitable expansión de 1993, y tres divisiones en cada liga, y por supuesto el comodín o “wild card”. Ahora hay siete Series Mundiales cada año en vez de una. Cuatro Series Divisionales, dos Series de Campeonato de Liga, y al fin, parece que ya casi en Navidad, la vetusta Serie Mundial, la de 1903. Ya se habla de aumentar la postemporada… No es crítica. ¿Podremos los de Miami olvidar 1997, o la increíble cadena de milagros de 2003? El ascenso a Grandes Ligas desde doble A de Miguel Cabrera y Dontrelle Willis. La victoria sobre los Gigantes de San Francisco cuando uno de los mejores jardineros defensivos dejó caer un palomón, y el mejor receptor defensivo de la historia, el “Pudge” Rodríguez, aguantó un encontronazo casi asesino. ¿Y qué decir del pobre Steve Bartman en Chicago, abriendo la puerta para otro error inconcebible y una poco probable arremetida? Todo para chocar en la Serie Mundial con los Yanquis de Babe Ruth, Lou Gehrig, Reggie Jackson, Thurman Munson y un largo etcétera… y derrotarlos. Así que no voy a ser yo quien hable mal del sistema actual. Pero de vez en cuando el corazón y la mente se descuidan, y salta la añoranza de Buck Canel, y falta aquel choque entre monstruos, gigantes, dioses de la pelota comprobados a través de un largo trayecto. DENNIS MARTINEZ
Me había adelantado el presidente de la “Liga Nica” de Miami, Lester Avilés, que a pesar de los años que llevamos siguiendo las peripecias de Dennis, y leído y oído y visto millones de palabras sobre él y de él, nos brindaría más de alguna sorpresa. La primera para mí ha sido que “el brazo” (todo él, me parece a mí) de Dennis ha sido bendito por dos Papas, Paulo VI y Juan Pablo II. Escuché el otro día a Nomar Garcíaparra en la tele. En general, bien en los comentarios, aunque con dos metidas de pata. Uno, habló de “Moneyball”, la película y el libro, con total ignorancia. Y dos, dijo que Martínez había sido un lanzador sin velocidad. No tiraba a cien millas pero tampoco era lento, al principio tiraba como a 94 millas que a medida que se le estiró el tendón flexor del codo derecho le fue bajando. Pero contó esta anécdota. Para tirar un poquito más fuerte la recta, Dennis arrugaba la cara, no así cuando el lanzamiento era en curva. Para que los bateadores no adivinaran el receptor Rick Dempsey le recomendó que escondiera el gesto, y entonces Martínez empezó a mascar tabaco (que después cambió por chicle), y con la gran pelota que se le hacía en la mejilla ya los bateadores no podían adivinar. Algo raro de la anécdota es que Dennis prefería en esa época que su receptor fuera el banca Dave Skaggs, y Dempsey se me quejó en alguna ocasión que Dennis lo había marginado. Pero en fin, tendremos docenas de detalles de que recordar y de qué hablar en el libro “¡Bravo Denis!” de Tijerino, a quien deseamos éxito. LA PULPERIA Hablando de Dennis, él prefería a una Selección de Nicaragua salida toda del patio. Pero la realidad del beisbol mundial lo ha hecho cambiar, ahora lamenta la falta de nuestros ligaminoristas triple A y doble A en el “Team Nicaragua”, mientras Estados Unidos, Canadá, Australia y Holanda no tienen problemas para armar sus equipos con profesionales activos. El tremendo prospecto Cheslor Cuthbert, de Corn Island y Kansas City, no pudo ir al Mundial por tener que jugar en la Liga de Otoño de Arizona, lo que significa que es casi seguro Grandes Ligas antes que termine 2013. Varios haraganes renunciaron a la Selección (casualidad: los más gordos), y otros no pudieron estar por estudios o trabajo. Total, que no es de extrañar que Nicaragua no pase de una victoria en el Mundial de Panamá. Espero una final “Team USA”-Cuba, pero hoy día todo puede suceder. Amaury Sanit, el relevista cubano ex de la Profesional nica que salió lesionado (y apaleado, quizás por lo mismo) de los Yanquis de Nueva York, quiere probar suerte en Japón en el año 2012. Gaurav Nehra ganó el concurso en la India de quién tira más rápido; llegó a 85 millas por hora (en la zona de strike, que fue lo difícil) y se llevó cincuenta mil dólares y un curso de enseñanza y prueba en la academia de la Major League Baseball en China. Rinku Singh, el zurdo de Lucknow y uno de los dos ganadores del año pasado, firmado por los Piratas, ya llegó a clase A media y tiene cifras muy buenas: 4-3, 2.45 en 2011. Según el gran geneálogo Norman Caldera, el pionero del beisbol don Francisco Reñazco, jugador de cuadro del “Managua Base Ball Club” de 1891, nació en 1870 y falleció el 24 de marzo de 1953. Con un poquito de suerte, ¡lo pude haber conocido! Fallece legendario lanzador nica, René "Ñato" Paredes Tito Rondón - titorondon2002@yahoo.com
Con la desaparición del Ñato, y las previas de Mudel Mathews, Willie Hooker, Jorge Wehmeyer, Octavio Abea (hace tiempo) y Duncan Campbell (en 1969) solamente queda Rigo Mena como emblema de esa maravillosa época. Paredes me contó en una ocasión que en la primavera de 1970 lanzó muy bien (Carl Yastrzemski le dio jonron), pero que le dijeron que como estaba recién firmado tenia todavía sus "tres opciones" (se le podía enviar a las ligas menores sin que Minnesota lo perdiera) y había veteranos que no las tenían, pues para empezar la temporada lo enviarían a triple A, pero el primer llamado seria él. "Ahí termino mi sueño de Grandes Ligas", me dijo. "Yo sabía que con el brazo malo no regresaba". Recién al final de sus días, hace cuatro meses, admitió que en la Liga Profesional le quemaron el brazo en la famosa supertemporada donde fue el máximo ganador y ponchador (varios ligamayoristas incluidos); el mismo hizo famosa la leyenda de que se lesionó "jugando handball del bravo" en las calles de León. Descanse en paz. Le agradecemos la alegría que trajo a nuestras vidas. Las Ligas Mayores al Borde de un Ataque de Nerviosidad Tito Rondón - titorondon2002@yahoo.com
Puede ser que tengan razón. Recuerdo que estudiando en Los Ángeles, allá por 1962, llegó el Dr. Julio Gómez, muy amigo de la familia, de visita de Nicaragua. “Quiero ver pelota de Grandes Ligas”, nos dijo a mi hermano Juan y a mí. “Los invito al estadio, ustedes se encargan de todo”. Lo llevamos a Dodger Stadium, nuevecito, recién inaugurado. Vimos un juegazo de Sandy Koufax, decidido con diferencia de una carrera por la velocidad en las bases de Maury Wills. Yo estaba emocionado. Don Julio, furioso. “¡Esto no es Grandes Ligas!”, reclamó. “¿Dónde están los grandes batazos, los jonrones kilométricos?”. Pedimos una segunda oportunidad, y volvimos al estadio unos días después, esta vez rebautizado como “Chávez Ravine”; los Angelitos no querían hacerle propaganda gratis a los Dodgers. Los Mellizos de Minnesota visitaban, con sus cañoneros Harmon Killebrew, Jimmy Hall, Bob Allison y Don Mincher; los “Serafines” a su vez no eran mancos, con León Wagner, Steve Bilko y Lee y George Thomas. Media docena de jonrones después, el Dr. Gómez brillaba de felicidad. Así que los que manejan a las Mayores tienen razón; las malas lenguas dicen que por eso las pelotas ahora son hiladas a máquina y hasta que ahí está la razón de la ceguera temporal cuando los esteroides invadieron los vestidores. A mí me ha parecido ver “demasiadas cicatrices” en las alineaciones, a como dicen los estadísticos, pero esto no ha sido mencionado en la amansada prensa de Estados Unidos. Así que busqué en internet. Bill Gilbert se encontró con lo siguiente. El promedio de bateo ha caído 19 puntos desde 1999, cinco desde el año pasado, y es el más bajo desde… ¡1972! Todas las cifras ofensivas han caído desde su punto máximo en 2000, y bastante desde la campaña pasada. Los jonrones, por ejemplo, han bajado de 2.34 por juego a 1.90 y ahora a 1.75. Aproximadamente siete bateadores nada más terminarán sobre .300, y a mitad de temporada diez lanzadores iban encaminados a 20 victorias. Para colmo, los ponches siguen subiendo, y las k, decía un alto ejecutivo, “no son ‘sexy’”. Creo que podemos esperar los remedios de siempre: obstaculizar a los lanzadores reduciendo más la zona de strikes, avivar la pelota, o algo nuevo pero por el estilo. Los pobrecitos dueños están al borde del llanto… LA PULPERIA Nació Jagger Alan Bartlett Chévez, futuro pelotero de Grandes Ligas, casi seguro shortstop. Su padre es Jason Bartlett, campocortista del San Diego, su abuelo Tony Chévez, ex lanzador del Baltimore, y su bisabuelo, nos informa Roger Mejía, es Napoleón “Arena Blanca” Romero, uno de los mejores torpederos del Bóer en su historia y de Nicaragua en la década de los cincuenta. ¿Y qué nos agarra a los nicas con “Jagger”? ¿No es suficiente con Blanca Pérez Macías? Felicidades a Jason y Kelly. Y Everth, no te preocupés, en septiembre regresás y ya para quedarte. Pero necesitás esa campaña en triple A. Nicaragua casi fuera del Clásico Tito Rondón titorondon2002@yahoo.com
La propuesta de la federación internacional (IBAF) para darle oportunidad de participar en el Clásico Mundial de Béisbol a naciones merecedoras ha chocado de frente contra la mentalidad de la Major League Baseball (MLB: “esparcir el béisbol cobrando la entrada”). Y Nicaragua es probablemente un accidentado grave. Aunque Pinolandia ha quedado en la lista de 16 aspirantes, o sea participantes en las eliminatorias previas de noviembre de 2012, la oportunidad de clasificar se ha reducido a la cuarta parte. La razón es una pequeña frase insertada en el último comunicado “(los países en cada eliminatoria) serán escogidos… en base a localización geográfica, calidad y rivalidad regional”. En otras palabras, Nicaragua deberá eliminarse con tres de los siguientes cuatro países: Canadá, Colombia, Panamá y Brasil. Uno de los países americanos deberá viajar a Europa y clasificar ahí. Por razones morales, debería ser Nicaragua (¿recuerdan cuando el gobierno de Estados Unidos en 2006 casi prohíbe a Cuba participar y la MLB le pidió a un país prepararse por si acaso hacía falta?). Por razones económicas, Canadá: ¿a quién le es más fácil pagar los pasajes?, ¿quién es considerado mejor taquilla en Estados Unidos? Y miren cómo están apiñaditos los países. Asia: Taiwán, Filipinas, Tailandia, y de la más o menos vecina Oceanía, Nueva Zelanda (ahí están emocionadísimos de que los tomen en cuenta). Así que los chinitos regresarán a chocar con Japón, Corea del Sur y el país de moda, China Roja (que le ganó a Taiwán en 2009 en una gran sorpresa). En Europa hay cinco (Alemania, España, Francia, Gran Bretaña y República Checa), más dos “vecinos”, el asiático Israel, pero que pertenece a la Confederación Europea de Béisbol (CEB), y el africano Sudáfrica. Europa ya tiene a Holanda (vencedora dos veces de República Dominicana) e Italia (vencedora de Canadá), y pueden jugar con ella, Se especula que los sudafricanos estarán en un grupo suave, para ver si su continente continúa representado en el Clásico (cosa que la “vale balín” a Jacques Rogge y compañía del Comité Olímpico Internacional). Y los tres que sobren serán aperitivo del país americano bendecido por la MLB. O sea que Nicaragua tiene dos pequeños chances: ser enviada a Europa, o vencer en el terreno a Panamá (nuestro “mono”, nuestro “coco”), Colombia y/o Canadá. Recuerden que Chris Cooper, del Bóer, ya dominó a los canadienses. Pero lo más seguro es que a Vicente Padilla, Juan Carlos Ramírez y Douglas Arguello no nos los presten (por lesiones). Nos quedan Erasmo Ramírez y los que no pudieron contra Panamá en 2010 como Gonzalo López, o Julio César Raudez, Diego Sandino o alguno nuevo para lograrlo. Dios mío, estamos en manos de Bud Selig… LA PULPERIA En vez del modelo de su bate, el manduco del mexicano (de San Diego y Tijuana) Adrián González, del Boston, dice “Salmo 27:1” (“El Señor es mi pastor, nada me puede faltar…”). El nica Polito Díaz jugó con Guatemala en la “World Cup” de 1950, en Managua. Wilson Valdez es el primer pelotero de Grandes Ligas en empezar a jugar un partido al campo y terminar lanzando y ganando desde 1921, cuando Babe Ruth, quien no era dominicano, lo hizo… ¿Nicaragua rumbo al Clásico? Tito Rondón titorondon2002@yahoo.com
Phil Lowry, de la Sociedad Histórica del Béisbol de Estados Unidos (SABR por sus siglas en inglés), ha interpretado los comunicados de la Major League Baseball (MLB) y de la federación mundial IBAF. He aquí sus averiguaciones. En noviembre de 2012 se jugará en Taiwán un Torneo Clasificatorio, con cuatro grupos que clasificarán a un equipo cada uno. Los doce equipos que ganaron al menos un juego en 2009 estarán presentes en 2013 nuevamente. Los cuatro que no ganaron encabezan los grupos clasificatorios. Doce aspirantes nuevos se pondrán en el orden que tienen en la clasificación de IBAF. En cada grupo no habrá más de un equipo de Europa, Asia y América. Los cabezas de serie son Suráfrica, Panamá, Canadá y Taiwán Puesto que los africanos tienen el puesto más bajo, tendrán en su grupo al equipo más alto, Nicaragua. Luego, a Panamá le toca España, a Canadá Tailandia y a Taiwán Alemania. Y así. Lo único curioso es que a Panamá le tocaría Inglaterra, pero como ya tiene a un europeo, se batiría con Antillas Neerlandesas. Los grupos quedarían así: Taiwán, Alemania, Filipinas y Argentina; Canadá, Inglaterra, Tailandia y Colombia; Panamá, España, Hong Kong y Antillas Neerlandesas; y Suráfrica, República Checa, Pakistán y Nicaragua. África podría quedar sin representación, y Argentina se cuela sobre los europeos Francia, Suecia y Croacia y sobre el asiático Indonesia. Si todo sale normal, el grupo de la muerte es el de Canadá, quien sostendría un duelo mortal con Colombia, y de los otros grupos jugarían el Clásico Taiwán, Panamá y Nicaragua. De los Inmortales para el “Chele” y “La Bruja” Tito Rondón
Todo había empezado horas antes, cuando nos reunimos en el estadio de Ft. Lauderdale el grupo de la Sociedad Histórica del Béisbol organizado por Sam Zygner y su “cara mitad” Barbra, la hija del ex manager del 5 Estrellas, Almendares y Cienfuegos, Emilio Cabrera; ellos nos habían juntado para reuniones peloteriles donde nos habíamos sumergido en el mundo de la Serie Mundial de 1919 y las Medias Negras de Chicago con la nieta de Edd Roush, donde hicimos swing con el bate más pesado en la historia de las Grandes Ligas; donde habíamos conversado con Jean Pierre Roy, el canadiense ídolo en Cuba, compañero de equipo de Jackie Robinson en Montreal y ex Dodger de Brooklyn; donde habíamos entrevistado al más exitoso gerente general de las Mayores, Larry Beinfest de los Marlins de Florida; donde nos habíamos zambullido en la Liga Mexicana de 1946 de los hermanos Pasquel, bautizada por el gran Tomás Morales como “La Temporada de Oro”… Asistimos al juego en beneficio del Hospital para Niños Joe Di Maggio, fundado por la gran estrella de los Yanquis de Nueva York (y bateador de la Primera Bola en la Primera División en Nicaragua en 1970, lanzada por Bob Feller, ambos invitados por Carlos García). Ahí se habían llevado una gran ovación dos ancianitas veteranas del beisbol tal vez más gentil y bonito de la historia, el de las muchachas de la All American Girls Professional Baseball League (¿recuerdan la película de Geena Davis, Tom Hanks y Madonna?). Ovación solamente superada por Brooks Robinson, que tiene la suerte de que existe, en colores y todo, la película de la Serie Mundial de 1970, así que cuando decimos que Brooks es la mejor tercera de la historia los jóvenes no pueden ni pensar “viejos chochos”. Ahí estaban Willie Horton, Rico Carty, Dagoberto Blanco Campaneris, Octavio “Cookie” Rojas, Warren Cromartie, el abucheado Bill Lee, Alex Arias, Paulino Casanova, Steve Whitaker y Orestes Destrade. Yo había llevado un encargo del alma y vida del Museo del Béisbol Cubano, el caballeroso Charles Monfort, un saludo y una foto de Orestes y el gran boxeador “Kid Chocolate” para ser firmada. Cuando vi que había una salida separada para los invitados, me di por vencido. Entonces Barbra dijo, “mira, allá está un grupo de gente, seguro que está saliendo por ahí”. Le agradecí la idea, me despedí de ella y de Sam, y me fui a confundir con el grupo de muchachos que estaban pidiendo autógrafos. A pesar de que ganó 20 juegos con los Dodgers en una ocasión, Al Downing es recordado por ser uno de los mejores lanzadores de los Yanquis en 1963 y 1964, y por haber permitido en 1974 el jonrón 715 de Hank Aaron, que rompía el viejísimo record de Babe Ruth. Pero para mí era el amable colega que hacía un programa previo al partido con los Dodgers en 1990. Así que cuando uno de los jóvenes señaló un auto que salía cerca de nosotros al tiempo que gritaba “¡Al Downing!”, me apresuré a seguirlo junto a la jauría caza autógrafos. “Estuve con los Dodgers en 1990”, me le identifiqué. Me escudriñó hasta que recordó. “Si”, me dijo. “Con Jaime (Jarrín) y René (Chele Cárdenas)”. Empezamos a hablar, de los Dodgers, de Fernando Valenzuela. “Tiene el mejor trabajo del mundo”, opiné. “Es comentarista pero solamente de los juegos en Los Ángeles”. “Así estuve yo varios años”, contestó. “Trabajaba solamente que los Dodgers jugaran de las Montañas Rocallosas hacia el este. Yo vivo en Nueva Jersey, y podía ir diez veces al año a mi casa, a ver a mi familia… Pero de repente los nuevos dueños me despidieron”. “Así es este negocio”, dije en plan de desgracia de muchos… De repente me alegró el día. “Dime cómo está René. ¿Siempre vive en Houston? Dile que le mando saludos”. Eso me hizo feliz porque me encanta hablar de legendarios nicas con estrellas de Grandes Ligas. Finalmente apareció Miñoso. Insistió en caminar, con paso alegre y juvenil, del parqueo al molote de gente donde me encontraba, mientras un amigo o ayudante trataba infructuosamente de subirlo a su limosina. Muy amable, despaché mis asuntos con él, y a manera de conversación le conté que la primera vez que lo vi jugar había sido en Nicaragua en 1956. “Ah, sí”, me dijo mientras firmaba un mar de autógrafos. “Fui con Pedro Ballester y David Jiménez, que se quedaron jugando allá”. Fue cuando me sorprendió preguntándome por “La Bruja” Córdoba. “Mi sobrino, que en paz descanse, y él eran muy amigos”, recordó. “Eran tremendos bailarines. Imagínate que pareja formaban, el negrito y el blanquito. Me encantaría comunicarme con él. Dile que me escriba, trabajo con las Medias Blancas, tu sabes la dirección”. Dos de los cazadores me pidieron mi teléfono. Charles Monfort quedó contento. Espero que Argelio se comunique con Miñoso. Ahí les cuento. Gracias Sam y Barbra. Sobre DON y el Chele Cárdenas Tito Rondón La Serie Mundial tuvo una audiencia total muy elevada. “Todo el mundo la vio”, dice Greg Cote del Miami Herald. “Menos los jueces…”. Dice Lady Gaga que ella es la Mariano Rivera de los shows. “Soy la closer”, afirma. Y siempre salva… La efectividad de Aroldis Chapman en Cuba equivale a 6.65 en Grandes Ligas. Entre eso y su mala presentación en el Clásico, hay serias reservas para firmarlo. Pero su brazo tiene derretidos de amor a los scouts… Hablando de cubanos, dicen los entendidos que con Dayán Viciedo hay que olvidarse de average, jonrones, impulsadas y todo eso. La estadística clave para su posible éxito en Grandes Ligas es libras (de peso). Historia de las Transmisiones en Español de las Grandes Ligas Tito Rondón
Y un momento después: “50 segundos”. Cada diez segundos la voz anunciaba lo que faltaba para que comenzara la transmisión, su frialdad en contraste con la emoción que sentíamos los fanáticos, especialmente los más jóvenes. La cuenta aceleró al llegar a la marca de diez segundos: “diez... nueve... ocho...”. Inmediatamente después del “uno”, un momento mágico: repentinamente el jubiloso rumor Y una vez más los niños de aquel ayer éramos testigos a través de las palabras de otro clásico combate entre aquellos gigantes, los Yanquis de Yogi, Mickey y Whitey, y los Dodgers de Pee Wee, Newcombe y el Duke.
Según escribe Samuel O. Regalado en el boletín del otoño de 1995 de la Sociedad Histórica de California “California History”, citando sus investigaciones y a los historiadores Jorge Reina Schement y Ricardo Flores, los primeros intentos de transmisiones en español se dieron en la Liga de Texas (categoría doble A de hoy día) hacia 1924 en el área de San Antonio. A nivel de Grandes Ligas los primeros partidos narrados en español fueron los de la Serie Mundial de 1936 a través de la cadena “Cabalgata Deportiva Gillette”, en la voz de Buck Canel, quien narraría todos los Clásicos de Otoño hasta 1977. Le acompañó a través de los años una verdadera galaxia de estrellas de Latinoamérica, entre ellos Felo Ramírez y Orlando Sánchez Diago de Cuba, Musiú Lacavalerie de Venezuela, Lalo Orbañanos y Rafael “Mago” Septién de México y Sucre Frech y René “Chelito” Cárdenas de Nicaragua. También transmitían peleas de boxeo de campeonato mundial de los pesos pesados. Según información obtenida por Brent Shyer, antiguo ejecutivo de los Dodgers de Los Angeles, el gran innovador Walter O’Malley aprobó una sugerencia de Tony Villante de la agencia de publicidad BBDO para hacer algunos juegos de casa del Brooklyn en español a través de la estación WHON en la voz de Canel. Esto continuó hasta que los Dodgers se mudaron a Los Angeles. Por ejemplo, el 7 de marzo de 1957 los Dodgers anunciaban que 40 juegos de casa serían narrados en español. A René Cárdenas, quien había narrado pelota en su país de origen, Nicaragua, se le ocurrió que la llegada de los Dodgers era el momento ideal para que se escuchara diariamente el béisbol de Grandes Ligas en español. Le pidió a su amigo Alejandro “Alex” Prada que le hiciera una cita con su jefe, el gerente de la estación KWKW, William Beaton. René convenció a Beaton que la idea era buena, y le pidió que hablaran con Walter O’Malley. El dueño de los Dodgers tenía su base en un hotel en Wilshire Boulevard, y les dio cita a Beaton y Cárdenas para que René explicara su plan. O’Malley se entusiasmó, y desde ese momento accedió a las transmisiones en español. Pero Cárdenas no fue nombrado inmediatamente como narrador, antes tendría que vencer una serie de obstáculos. Stan Evans recuerda perfectamente esos días. Como vicepresidente de Gumbinner Advertising trabajaba con la American Tobacco Company, que patrocinaba las transmisiones de los Dodgers. Al mudarse el equipo de Brooklyn a Nueva York se realizó un estudio de mercadeo. Los Angeles no era un gran mercado para Lucky Strike, pero los recién salidos Tareyton estaban empezando con ventas decentes en el área., donde ya eran preferidos del público los puros Roi Tan. “Los estudios eran favorables”, recuerda Stan. “Los hispano-parlantes eran nuestra audiencia ideal: eran aficionados al béisbol, apoyaban a los Dodgers... y fumaban. Era un mercado grande y que crecía, de gran potencial”. Ejecutivos de la agencia escucharon grabaciones de narradores en español. Uno de ellos era René Cárdenas. “Entre unos diez que escuchamos, René destacó’, dice Stan. “Hablaba un español muy bello. Culto. Lleno de colorido. Y se le podía entender claramente a cada sílaba aunque estuviese hablando a toda velocidad. Pensé, ‘¡éste es nuestro Vin Scully en español!’” “Conocí a René en persona cuando fui a Vero Beach; un ejecutivo nuestro, Dick Blue, tuvo una cita de negocios con René, quien estaba teniendo problemas con su estación de radio. “A la mañana siguiente fuimos a ver al gerente general de los Dodgers, Buzzie Bavasi. El mejor gerente en la historia de las Mayores. Le contamos lo que pasaba, tomó el teléfono... y dos minutos después estaba todo resuelto”. Las narraciones tuvieron éxito desde el primer día. Los “ratings” subían tanto en inglés como en español. Stan tuvo ocasión de ver la popularidad de las transmisiones en español en persona. “Buzzie enviaba a jugadores de los Dodgers a eventos especiales, tales como aperturas de súpermercados”, rememora Stan. “Allí estaba yo un día cuando llegó René. ¡Casi me aplasta la gente, tratando de acercársele! ¡Si hubiera lanzado su candidatura, lo hubieran elegido alcalde!” Eventualmente Cárdenas tuvo que dejar a los Dodgers y se marchó a Houston, donde “El Juez” Roy Hofheinz no solamente lo contrató como narrador en español sino que además lo nombró Director Jefe de la División de los Astros para Latinoamérica. En ese puesto René fue pieza clave en el esfuerzo para que los votantes aprobaran (por un uno por ciento) la construcción del Astródomo; traer a este país a uno de los mejores narradores en cualquier idioma de la historia, Orlando Sánchez Diago, y crear la primera cadena de radio en español para transmitir en vivo juegos de las Grandes Ligas fuera de Estados Unidos, en Centroamérica y el Caribe. Cuando se fue, los Dodgers le pidieron nombrar su sucesor. Cárdenas escogió a José “El Fat” García, quien también tuvo éxito. Poco después, los Gigantes de San Francisco y los Padres de San Diego imitaron a los Dodgers. Las transmisiones en español de los Dodgers abrieron el camino, y los patrocinadores lo han seguido, porque a como dice Stan, “todos salimos ganando. Los equipos venden más boletos y los patrocinadores más productos. O sea, un negocio redondo”. Sin duda. Y gracias a Walter O’Malley, René Cárdenas y Buck Canel los niños que crecieron escuchando la Serie Mundial en español en su país ahora pueden oir en Estados Unidos a su equipo favorito de las Mayores en el idioma de su juventud.
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