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Beisbol por gotas "Que los peloteros me dejen la presión a mí", asegura Ozzie Guillén Por Manolo Hernández Douen
Pero a veces esa esperanza surge de una plataforma ensamblada con más futuro que presente. Ese bien pudiera ser el caso de los Marlins de Miami de 2012, que experimentaron un abril nefasto en contraste a lo que algunos entendidos pudieran haber esperado cuando el alto mando de la organización abrió de par en par sus alforjas con tal de estrenar su moderno y hermoso parque con un equipo que hiciera bastante ruido en la tan difícil División Este de la Liga Nacional. Expectativas. A veces pesan más que un collar de cemento puro. ¿Por qué se esperaba tanto de inmediato de los Marlins en 2012 cuando su propio dirigente, el venezolano Oswaldo “Ozzie’’ Guillén considera que lo mejor de esta organización está en el porvenir? “Las expectativas [se produjeron] por la misma gente de relaciones públicas, de mercadeo, la prensa’’, comentó Guillén en el hogar de los Gigantes, antes de que su equipo barriera con la tropa de Bruce Bochy, otrora compañero de equipo del timonel de los Peces. “[Se produjeron] porque [los Marlins] hicieron tres cambios o porque gastaron dinero en tres peloteros. “Pero tienes que acordarte que tenemos cuatro niñitos en el terreno de juego’’, advirtió Guillén, refiriéndose a peloteros bien talentosos, pero bien jovencitos como los jardineros derecho e izquierdo Giancarlo Stanton y Logan Morrison, respectivamente, y el primera base Gaby Sánchez. “Este equipo es bastante joven. Lo que hay que tener es paciencia con ellos. “Hay que dejar que jueguen, que hagan el proceso de lo que necesitan realizar a diario’’, expresó el estratega sudamericano. “No es fácil decirle a ellos ‘tienes que ganar’ a los 20 años. Son unos niñitos sin experiencia. Hay que darles confianza, hablar con ellos, tratar de que no se metan presión’’. Los peces de la Capital del Sol abrieron el mes de mayo de una manera bien positiva al barrer en San Francisco, donde comenzó a vislumbrarse un mejor panorama para la novena que tuvo un registro discreto de 8-14 en abril. Y el éxito hilvanado en la Bahía prosiguió frente a los Padres de San Diego. Una de las razones para esta recuperación de los Marlins es que la novena pudo respaldar un poco mejor a un cuerpo de pitcheo que mereció mejor suerte en el mes inicial de la campaña. Pese a lograr solamente cuatro juegos salvados en 10 oportunidades, los lanzadores miamenses se fueron de la Bahía con una efectividad de 3.39, décima en las Grandes Ligas. “Ahorita [el paracorto dominicano José] pasa por un mal momento, pero ya está tirándole mejor a la bola [tenía porcentaje de .216 al arrancar el tercer choque de la serie] y Hanley [el tercera base quisqueyano Ramírez] tuvo una semana bastante buena, ya que le estaba haciendo giro a lanzamientos malos, estaba desesperándose’’, comentó Guillén. Para el dirigente venezolano que hasta la pasada temporada condujo las riendas de los Medias Blancas de Chicago en la Liga Americana, Reyes y Ramírez encajan en el concepto de peloteros jóvenes que ya tienen cierta experiencia en el Béisbol de Lujo, pero que necesitan moldearse como jugadores encaminados hacia una filosofía ganadora que no habían experimentado previamente. “Nunca han jugado en equipos ganadores o en novenas que supuestamente tenían que ganar’’, expresó el ex torpedero venezolano. “Una cosa es jugar pelota todos los días y otra es jugar pelota para ganar todos los días. Son dos experiencias diferentes. Es lo que le estoy diciendo a los dueños del equipo’’. No obstante, Guillén tiene la convicción plena de que en un momento dado se va a producir una combinación ideal entre los peloteros más experimentados y los jóvenes que arroje como saldo un plantel muy bien encaminado con miras al porvenir. Parte de eso se vio en San Francisco, donde además del buen pitcheo de los Marlins se notó que pueden ser una excelente combinación de velocidad (el jardinero central dominicano Emilio Bonifacio tenía de 12-12 en intentos de robo) y poder (Stanton la sacó en noches consecutivas de un parque conceptuado como un paraíso para los serpentineros). (Te invito a leer columnas, comentarios, reportajes y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Eduardo Escobar, un impecable guante listo para cualquier posición Por Manolo Hernández Douen
Usualmente, esa es una tarea que se le encomienda a un beisbolista de una vasta experiencia. Pero con su rendimiento el promisorio Eduardo Escobar ha convencido a los Medias Blancas de Chicago que sí puede ser el hombre ideal para destacar en el exigente rol de reserva, aún cuando apenas tiene 23 años de edad y que está acostumbrado a jugar a diario a los diferentes niveles de la pelota. “Luce mucho mejor a cómo lo vi el año pasado’’, aseguró el nuevo dirigente de las Medias Blancas, el ex antesalista Robin Ventura, a una pregunta de Béisbol por Gotas sobre el joven venezolano. “Se ha puesto más fuerte, ha madurado mucho. Tiene mucha energía. Es capaz de defender varias posiciones. Eso fue lo que hicimos en los entrenamientos de primavera, trabajar con él en su versatilidad”. Escobar, nacido en Villa de Cura -estado Aragua en la región norcentral de Venezuela- ya se había tomado un cafecito en las Ligas Mayores puesto que en 2011 intervino en nueve encuentros con la novena de la ciudad de los vientos entonces dirigida por su paisano Oswaldo “Ozzie’’ Guillén, hoy piloto de los Marlins de Miami. Tan talentoso es este jovencito que muchos expertos consideran que dispone del potencial para ser titular en las Grandes Ligas, bien sea como paracorto o como segunda base. De hecho, tan valioso es Escobar con el guante que fue calificado por la prestigiosa revista especializada Baseball América como el Jugador Defensivo del Año de la organización de los Patiblancos por tercera temporada consecutiva. “Pudiera ser, eso no lo sé, eso es lo que uno desearía para él, no sé donde, pero va a ser lo suficientemente bueno para eso’’, analizó Ventura al preguntársele sobre el potencial de Escobar como posible futuro titular. “En este momento es para mí el jugador que puedo utilizar por todos lados. De paso, es también un jardinero central bastante bueno’’. Ariel Prieto, otrora lanzador que saltó directamente de la Perla de las Antillas a las Grandes Ligas con los Atléticos de Oakland, es de los que considera que Escobar será titular en un día no muy lejano en el béisbol de lujo. “Es un muchacho de muy buena calidad, joven, talentoso”, estimó Prieto, cuyo punto de vista es bien valioso ya que como instructor e inclusive dirigente interino de los Caribes de Anzoátegui ha visto mucho del desempeño de Escobar en Venezuela con los Tiburones de La Guaira como compañero de equipo, entre otros, de sus paisanos Héctor Sánchez y Grégor Blanco, que dan la talla actualmente en el Béisbol de Lujo con los Gigantes de San Francisco. “Lo he visto en Venezuela por muchos años y no está en las Grandes Ligas por gusto”, expresó Prieto, que es instructor de las ligas menores de los Atléticos y actualmente ayuda a su promisorio y poderoso paisano Yoenis Céspedes en la dura transición de desenvolverse en los Estados Unidos luego de dar el salto que él mismo superó hace un par de décadas. “Cuenta con todas las cualidades. Es un talento grande que tenemos en Venezuela y digo así porque me considero venezolano, me gusta mucho ese país. “En poco tiempo vamos a tener a este muchacho jugando en las Grandes Ligas como regular [titular] también’’, pronosticó Prieto para los lectores de Béisbol por Gotas. El también cubano Dayán Viciedo, compañero de equipo de Escobar que es exactamente 64 días más joven que el venezolano, vislumbra también un buen futuro para el aragueño. “Es un buen pelotero que lo está haciendo bastante bien”, calificó Viciedo, que ha pegado 20 jonrones en cada una de las dos temporadas más recientes en la Triple “A’’ aún cuando ha pasado tiempo de las mismas en las Grandes Ligas con las Medias Blancas. “Lo felicito por hacer el equipo. Donde lo pongan tiene que hacer su trabajo’’. Por su parte, Escobar reconoce que no es fácil hacer la transición de ser titular a ver los toros desde la barrera, pero está dispuesto a todo con tal de quedarse en las Grandes Ligas. “Sí, pienso que es un poco difícil’’, reveló Escobar a Béisbol por Gotas. “Vengo acostumbrado a jugar todos los días en las ligas menores, pero ya aquí es un poco diferente. Estoy comenzando mi carrera en las Grandes Ligas y quiero estar aquí no importa cómo sea. Siempre estoy listo en el banco y vengo a trabajar duro a diario. “Quiero aprovechar cada oportunidad que me brinde el dirigente para demostrarle que puedo jugar a diario aquí arriba”, expresó Escobar en la reciente visita de los patiblancos al Coliseo de Oakland. Bien ilusionado estaba Escobar con comenzar la temporada en las Grandes Ligas, pero temía que ese no iba a ser el caso. “A mí me dijeron fue al final y ya estaba un poco tenso’’, confesó Escobar, que reside desde niño en La Pica, estado Aragua. “Sabía que estaba haciendo buen trabajo, pero le decían a todo el mundo [que se quedaría con el equipo] y a mí no me decían nada. “Esperaba buenas noticias, pero llegó un momento en el que lo puse todo en manos de Dios’’, relató el venezolano. “Cuando el dirigente me llamó a su oficina me puse bastante nervioso, pero cuando me dijo que me daría la oportunidad se me quitó un peso de encima’’. En cuanto a su desempeño en el diamante, Escobar manifiesta que se siente a gusto donde lo pongan. Por ejemplo, hizo una excelente jugada como segunda base en el choque final de la serie entre los Medias Blancas y los Atléticos que se prolongó por 14 episodios. “Mi posición natural es el campo corto”, enfatizó Escobar. “Jugué todo el año en Venezuela en la segunda base y me gusta también esa posición. Me siento cómodo en la tercera también. No tengo ningún inconveniente para jugar en cualquiera de las posiciones’’. Jugar en Venezuela es una experiencia que ha ayudado mucho a Escobar, de acuerdo a lo analizado para nuestros lectores por esta valiosa promesa de la patria de Simón Bolívar. “Es una Liga bastante competitiva, hay muchos peloteros de nivel allá”, catalogó Escobar. “Uno comparte y juega con peloteros de Grandes Ligas. Pude agarrar los consejos que me daban y los puse en práctica, puse todo de mí parte. No hay duda de que esa experiencia en Venezuela es bastante importante’’. No hay duda de que Escobar es un virtuoso del guante, pero necesitará rendir un poco más a la ofensiva para quedarse todo el año con los Patiblancos. Al cerrarse la serie en Oakland, quedó con un porcentaje no muy atractivo de .125. Obviamente, necesitará acostumbrarse al ritmo de tener que rendir pese a jugar muy de vez en cuando porque los Patiblancos tienen una combinación fija alrededor del segundo saco en el torpedero cubano Alexei Ramírez y el intermedista Gordon Beckham, dos beisbolistas de los cuales se espera un rendimiento fructífero y estable a lo largo de muchos encuentros. ¿Quién dijo, empero, que las Grandes Ligas son una papita pelota? Eduardo Escobar lo sabe. Seguirá luchando. Por él no se perderá la batalla. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, comentarios, reportajes y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Alcides Escobar, magia Real en el campo corto Por Manolo Hernández Douen
Su pacto multianual recién firmado es prueba contundente del aprecio que le tienen en Kansas City. Con cada jugada, con cada robo de base, Alcides Escobar se consolida como uno de los paracortos más completos de las Grandes Ligas. Y pensar que el pelotero de los Reales que juega en Venezuela con los Cardenales de Lara apenas tiene 25 años de edad. “Está más enfocado en su ofensiva”, conceptuó a Béisbol por Gotas el dirigente de los Reales, Ned Yost, siempre dispuesto a hablar en superlativo de Escobar. “Tenía detalles que era necesario mejorar en su giro (swing) y se fue a Venezuela a trabajar en eso para ser cada día mejor con el bate. Y ya sabemos que es extraordinario con el guante. Pienso que es el mejor campo corto de la Liga Americana”. Sin subestimar para nada lo que ya ha hecho en temporadas previas, a Escobar se le ha notado en lo que va de la campaña de 2012 mucho más seguro en las jugadas de rutina y por supuesto no ha dejado de hacer esos engarces espectaculares que impresionan a sus rivales. “Batea, te puede robar una base y sobresale a la defensiva”, calificó el dirigente de los Atléticos de Oakland, Bob Melvin. “Su talento es impresionante. Y va a seguir mejorando mientras avanza su carrera”. Los números de Escobar acentúan esos elogiosos comentarios. En la temporada de 2011, el joven del estado Vargas en el Litoral Central venezolano logró topes personales en casi todos los departamentos clave de la ofensiva incluyendo imparables (139), dobletes (21), bases robadas (26), carreras anotadas (69) e impulsadas (46). No conforme con esa sobresaliente faena, Escobar, que debutó en las Grandes Ligas a los 21 años en 2008 con dos imparables en cuatro turnos con los Cerveceros de Milwaukee, bateó para .313 con promedio de embasado de .371 en el exigente campeonato venezolano. Cliff Pennington, torpedero de los Atléticos que también debutó en las Ligas Mayores en 2008 a las 24 primaveras de vida, se confiesa como gran admirador de su colega sudamericano. “Es uno de mis favoritos”, proclamó Pennington para los lectores de nuestro hogar beisbolero. “Su alcance es extraordinario. Tiene velocidad. Lo que más que me gusta es verlo capturar roletazos de una forma tal que pareciera que todo es muy fácil para él. De paso, me ha robado algunos imparables”. Por supuesto, el alto mando de los Reales, que adquirió a Escobar de Milwaukee el 19 de diciembre de 2010 conjuntamente con Lorenzo Cain –actual jardinero central titular- el serpentinero Jeremy Jeffries y el lanzador de las ligas menores Jake Ororizzi por el estelar abridor Zach Greinke y el jugador de cuadro cubano Yuniesky Betancourt –ahora está de vuelta con la novena de Missouri-, se da cuenta que en Alcides tienen una pieza ideal para defender una posición tan exigente por muchos años. La proyección de Escobar es tal que los Reales lo firmaron en marzo a una extensión contractual por cuatro años y $10 millones que incluye opciones que les permitirían conservar al venezolano hasta fines de 2017, campaña en la que pudiera devengar $6.5 millones. “Yo lo esperaba [el contrato] y gracias a Dios que se me dio ese momento”, expresó Escobar a Béisbol por Gotas. “Estoy bien contento con lo que hicimos”. El veloz torpedero es uno de varios peloteros jóvenes de los Reales asegurados por varias temporadas, incluyendo en este grupo a su promisorio paisano de la receptoría, Salvador Pérez. Esa es una fórmula futurista que le dio estupendos resultados a los Indios de Cleveland en los años ’90 y que con el tiempo pudiera ser usada por muchas novenas de las Grandes Ligas con tal de no perder a sus promesas a manos de la libre agencia una vez convertidas en figuras. “No se puede ganar un campeonato sin contar con un [buen] paracorto”, dijo el gerente general de los Reales, Dayton Moore, al firmar la extensión de Escobar el 16 de marzo. “Alcides fue para nosotros el hombre clave de aquel cambio [con los Cerveceros]”. A Kansas City se le considera una mina de oro por todos los excelentes prospectos que tiene en su organización, algunos de los cuales empezaron a rendir enormes dividendos en 2011 como es el caso del primera base Eric Hosmer, capaz de pegar 19 jonrones e impulsar 78 carreras en apenas 128 juegos. “Todos somos muchachos jóvenes y estamos contentos de estar aquí, concentrados en que cada año pueda ser mejor”, precisó Escobar. Consultado sobre las metas que se propone para 2012, el bateador derecho puntualizó que se concentra en jugar a diario más que en objetivos estadísticos. “Quiero estar saludable todo el año y dar lo mejor que pueda en una temporada completa, sin lesiones, sin pasar por ningún tipo de molestia ni nada de eso”, explicó el venezolano. Una vez termine la temporada su objetivo será defender de nuevo la franela de los Cardenales, por cuanto para él es bien importante jugar en su querida patria. “Quiero seguir jugando en Venezuela”, afirmó Escobar. “Deseo que mi familia completa pueda verme allá, ya que todos no pueden venir aquí. Es un orgullo para mí demostrar lo que hago en mi país’’. Con el tiempo, los aficionados de la pelota venezolana en general y de los Cardenales en especial tendrán muchas más razones de sentirse orgullosos de su joven representante en las Mayores. Porque no hay duda de que Escobar va embalado a ser uno de los torpederos más completos en las Grandes Ligas y con el tiempo será más reconocido como tal una vez los Reales vayan recogiendo los frutos de su impresionante cosecha juvenil. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, comentarios, reportajes y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Sin temor a nada ni a nadie lanza el nica Erasmo Ramírez Por Manolo Hernández Douen
Así es Erasmo Ramírez, promesa nica de la lomita hecha realidad con los Marineros de Seattle. Ramírez ni siquiera estaba en el roster de 40 peloteros de los Marineros al comenzar los entrenamientos de primavera, pero en base a su excelente actuación convenció al dirigente Eric Wedge que merecía integrar el cuerpo de lanzadores de la novena del estado de Washington. “Me gusta su compostura y es un lanzador agresivo”, calificó Wedge refiriéndose al nativo de Rivas, Nicaragua, al contestar a una pregunta de Béisbol por Gotas. “Con el tiempo pudiera ser abridor o relevista. Por lo pronto, el bullpen es una forma para que se abra camino [en las Grandes Ligas]”. No hace mucho, el tema no era de qué manera podía Ramírez ayudar a los Marineros, sino simplemente si su sueño se iba a convertir en realidad este año. “Me dijeron que tenía chance y cuando me informaron que iba con el equipo a Japón [para la inauguración de la temporada de las Ligas Mayores frente a los Atléticos de Oakland] me puse súper contento”, expresó Ramírez para los lectores de nuestro hogar beisbolero. Recta de cuatro y dos costuras (sinker), curva, cambio y deslizadora (slider) integran el arsenal de lanzamientos de Ramírez, cuyo ídolo de la niñez era, por supuesto, su gran paisano Dennis Martínez, el latinoamericano con más victorias (245) en la historia del béisbol de lujo. “Desde que nací es lo único que escuchaba”, recordó Ramírez, que apenas cumplirá 22 años de edad a comienzos de mayo al referirse a Martínez. “Él hizo historia, puso bien en alto el nombre de Nicaragua. Cuando me dieron el premio Atleta del Año, él fue el que me lo entregó. Yo también quisiera representar bien a mi país”. La historia de cómo Ramírez se encaminó hacia la pelota profesional es bien interesante. Uno de los primeros en reportarla en los Estados Unidos fue el periodista Geoff Baker, que viaja con los Marineros por donde quiera que vaya ese equipo al servicio del laureado diario The Seattle Times. De acuerdo al recuento de Baker, Ramírez fue descubierto por Héctor Santiago, boricua residente en Chicago que tuvo amplia experiencia de un cuarto de siglo como instructor beisbolero antes de retirarse como empleado de una impresora. Santiago vio en un reportaje por televisión cómo una señora conducía un programa beisbolero en Nicaragua prácticamente con las uñas. Santiago, amante de la pelota, utilizó sus ahorros para adquirir utensilios deportivos y se compró un pasaje para donarlos personalmente a ese rudimentario grupo deportivo en Nicaragua. Uno de los jóvenes que allí se formaba era un diminuto paracorto que quería ser lanzador como su ídolo Martínez. Erasmo aprendió a jugar pelota a los cuatro años de edad, aconsejado por su abuela, Esperanza, que siempre le decía que no tenía que temer a los muchachos de mayor estatura. Curiosamente, los Piratas de Pittsburgh no quisieron firmarlo porque era bien pequeñito, pero le aconsejaron a Santiago que le buscase cupo para estudiar en la academia deportiva Fundación Educando a un salvadoreño, a donde lo vieron los Marineros para contratarlo por apenas $57,000 a la edad de 17 años. Otra versión define que la salida de Nicaragua a El Salvador se produjo a los 12 años de vida y que allá lo vio Jorge Bahaía, que a su vez se lo recomendó al ex lanzador venezolano de Grandes Ligas Ubaldo Heredia y a Bob Engle, buscador de talento de los Marineros. En otras palabras, la ruta de Ramírez a las Grandes Ligas comenzó en Nicaragua, siguió en El Salvador y tuvo una etapa crucial en Venezuela. En este sentido, el debut profesional de Ramírez se produjo en la Liga Venezolana de Verano, donde lanzó por dos temporadas incluyendo una excepcionalmente buena en 2009, cuando a los 19 años de edad tuvo marca de 11-1 con efectividad de 0.51 y 80 ponches en 88.1 episodios de trabajo. Abridor en 73 de sus 79 apariciones en las ligas menores. Ramírez comenta que con el tiempo le gustaría desempeñar ese rol en las Grandes Ligas. “Trato de ser siempre el mismo”, es la filosofía del joven de la tierra de Rubén Darío de acuerdo a lo revelado a Béisbol por Gotas. “Trabajo duro todos los días. Donde quiera que lances es la misma bola que uno tira hacia el plato. “Uno necesita estar listo para cuando le den el chance y cuando te lo dan tú ves si lo tomas o no”, enfatizó Ramírez, sin dejar de sonreír. “Yo siempre voy a lo mismo, a tirar strikes”. Alistado como de 5 pies y 11 pulgadas (1.80 metros), Erasmo lució más bajito que eso cuando calentaba en el bullpen de Oakland por si acaso era necesario debutar en las Grandes Ligas en la primera serie de su equipo en territorio norteamericano, pero lo impresionante de este derecho no es su contextura física sino la grandeza competitiva que lleva por dentro. Se ganó el puesto con los Marineros al registrar una efectividad de 2.70 en sus tres aperturas en la Liga del Cactus y su debut en las Grandes Ligas se produjo el 9 de abril en el parque de los Rangers de Texas, que es más bien un paraíso para los bateadores. En ese su primer relevo trabajó tres episodios, en los que le dieron dos hits y permitió una carrera, mientras ponchaba a tres y daba una transferencia. ¿Miedo? ¡Ninguno! Asegura que ya venía preparado para todo gracias a su experiencia invernal en Venezuela con los Cardenales de Lara. “Esa Liga [venezolana de invierno] me ayudó bastante”, agradeció Ramírez, que tuvo registro de 2-1, con excelente efectividad de 1.78 en seis juegos, todos como abridor. “Me ayudó a perder el miedo”. ¿Por qué temer?, se pregunta Ramírez. “Son bateadores normales”, es su forma de pensar. Con el tiempo tendrá jornadas brillantes y otras no tan agradables, como le pudiera ocurrir a cualquier profesional del diamante. Por ahora, anda como muchacho con juguete nuevo al conquistar su sueño de lanzar en las Grandes Ligas. Y la próxima vez que hable con “El Presidente” Martínez será de un ligamayorista a otro. (Te invito a leer columnas, comentarios, entrevistas y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Enorme Cain al coquetear con la inmortalidad en San Francisco Por Manolo Hernández Douen
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, reportajes, reseñas, comentarios y otros detalles del apasionante mundo del diamante en www.beisbolporgotas.com) Rápido progreso de Céspedes, grata noticia para los Atléticos de Oakland Por Manolo Hernández Douen
Con excepción de un puñado de juegos en la postemporada dominicana con las Águilas Cibaeñas, Céspedes no jugaba con frecuencia desde que defendió la franela del Granma en la Serie Nacional cubana hasta comienzos de 2011. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, reportajes, entrevistas y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, beisbolporgotas.com) Merecido logro Gigante para dos feroces tiburones venezolanos Por Manolo Hernández Douen
Del otro se decía que valía la pena probarlo a ver si podía hacer el grado como valioso jardinero. Los dos superaron las expectativas puestas en ellos. ¡Y de qué manera! Al hacerlo le recordaron al planeta beisbolero lo importante que es la pelota invernal para el fogueo y/o desarrollo de un pelotero. Como si fueran feroces escualos en busca de una presa sangrienta en alta mar, Héctor Sánchez y Grégor Blanco no solamente se convirtieron en gratas sorpresas en la Liga del Cactus sino que supieron conquistar su sueño dorado: abrir la temporada en las Grandes Ligas con los Gigantes de San Francisco. Blanco será un guardabosque que irá mucho más allá del concepto de lo que es un suplente y Sánchez el segundo de a bordo de la receptoría custodiada por el estelar Buster Posey. “Me siento bien contento de tenerlos como compañeros de equipo, pero no me sorprende que lo hayan logrado porque tuvieron una gran actuación en Venezuela y rindieron bastante en la pretemporada en Arizona”, comentó entusiasmado el tercera base Pablo Sandoval a una pregunta de Béisbol por Gotas sobre los peloteros de los Tiburones de La Guaira que ahora son Gigantes. Los logros de Blanco y Sánchez fueron enormes en la campaña venezolana, el uno como Jugador Más Valioso al promediar .337, con 17 bases robadas, entre sus muchos méritos, y el otro como Novato del Año al batear para .339 con 40 carreras impulsadas en 51 juegos. A los tres venezolanos los ubicaron uno al lado del otro en los vestidores de los Gigantes. Y por supuesto, ya comenzaron las bromas entre ellos. Blanco subió a las Grandes Ligas primero (comienzos de 2008), pero “yo ya tengo cuatro años aquí”, proclamó orgulloso Sandoval. Sánchez necesita quedarse calladito en cualquier conversación de esta índole porque es apenas un novato. Todos sonríen ampliamente ahora al ser parte de un equipo del que se considera pudiera volver a la cima de la División Oeste de la Liga Nacional, pero sí tuvieron dudas de que podrían reunirse este mismo año en el exigente nivel del Béisbol de Lujo. “La duda siempre estuvo allí’’, reconoció Blanco, de 28 años de edad, a Béisbol por Gotas. “Siempre vislumbré que iba a ir la Triple ‘A’ por lo menos por un mes, pero la verdad es que desde que llegué [a los Entrenamientos de Primavera] me dieron mucha oportunidad”. Ese chance consistió en más turnos al bate (78) que Gigante alguno y la supo traducir a su beneficio al promediar .333 con ocho transferencias -líder de San Francisco- y 13 bases robadas, tope de las Grandes Ligas. De hecho, estafó sus 13 almohadillas en sólo 14 intentos. Cuando el dirigente de los Gigantes, Bruce Bochy, le dio las buenas nuevas la noche del martes 3 de abril, Blanco sonrió por fuera y por dentro sintió una calma enorme. “Me relajé, me relajé bastante”, confesó Blanco. “Me enorgullece haber hecho el equipo, pero sé que debo seguir trabajando bien duro sumando todo lo que pueda dar de mí cada día”. Bochy ya tenía referencias de Blanco por el hecho de que alineó en 144 juegos con los Bravos de Atlanta en 2008 y por las recomendaciones dadas por dos de sus instructores, el de bateo curazoleño Hensley Meulens, y el de liga menor venezolano José Alguacil. “Tuvo una gran pretemporada y nos brinda –además de su defensa y velocidad- el arma de que puede ser potencialmente otro candidato para el tope de la alineación”, analizó Bochy. Debido a la excelente defensa de Blanco, unida a la que ya aportan el puertorriqueño Angel Pagán, jardinero central titular de los Gigantes; el dominicano Melky Cabrera y Nate Schierholtz, San Francisco arranca con un cuerpo de guardabosques de altos quilates. “Es el mejor outfield de la Liga Nacional”, pronosticó Pagán. “Nuestra defensiva es buena y tenemos buena velocidad. Y es bien importante tener buenos guantes en parque de los Gigantes donde hay bastante territorio que cubrir”. Mientras Pagán, Cabrera, Schierholtz y Blanco cubren las verdes praderas como un mantel gigantesco –aunque la defensa no será tan sobresaliente cuando Aubrey Huff patrulle el bosque izquierdo, opción por la que se inclina Bochy en la aurora de la temporada-, Sánchez tratará de sumar su granito de arena como receptor en los días en los que no alinee Posey y como bate productivo, razón principal por la que hizo el grado. Si hace falta un tercer receptor, Sandoval será un candidato ideal, de acuerdo a los planes que tiene Bochy para el “Panda’’ de Puerto Cabello, Venezuela. “Creo que hice buen trabajo desde que comenzaron los Entrenamientos de Primavera, pero la decisión estaba en manos de ellos [los Gigantes]”, dijo Sánchez, de apenas 22 años de edad, luego de batear para .383, con cuatro jonrones y 10 carreras impulsadas en la pretemporada. “Esto es algo por lo que he trabajado mucho, con lo que he soñado por bastante tiempo”. Algunos expertos pensaban que los Gigantes preferirían continuar con uno de dos entre los veteranos Eli Whiteside y Chris Stewart como suplentes de Posey, pero el primero fue enviado a la Triple “A” y el segundo fue canjeado a los Yankees de Nueva York por el serpentinero de las ligas menores George Kontos. “No dudaría por ningún momento al colocarlo detrás del plato”, calificó Bochy con relación a Sánchez. “Adelantó mucho de una temporada a la otra por su trabajo en Venezuela y en los Entrenamientos de Primavera”. Todo el mundo de aquí a la China sabe que Sánchez es un bateador de respeto, pero su reto será trabajar de manera ideal con uno de los mejores cuerpos de lanzadores de las Grandes Ligas, máxime si se toma en cuenta que Posey pudiera no alinear en más de 120 juegos como receptor por razones obvias: lo van a llevar con cautela tratando de evitar cualquier repercusión de la lesión en la parte inferior de la pierna izquierda sufrida en mayo pasado. “Aquí he aprendido de todos”, agradeció Sánchez. “Esta es una oportunidad que espero aprovechar al cien por ciento”. Ser un receptor suplente de Grandes Ligas es una gran oportunidad especialmente si se presenta en circunstancias en las que podría consumir más de 300 turnos en su primera temporada completa, pero no crea usted que Sánchez se conformará con eso. Su próxima meta es rendir tanto a la ofensiva como a la defensiva para convencer al alto mando de los Gigantes que sí puede ser el titular si acaso la novena proyecta convertir a Posey en primera base para asegurarle una carrera más larga en el medio de la alineación. ¿Y por qué no? Ya ha demostrado lo que puede hacer si trabaja duro para alcanzar su sueño, al igual que lo hizo su compañero escualo Blanco con miras a 2012. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, reportajes, entrevistas y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, beisbolporgotas.com) "Hay que afrontarlo profesionalmente": Moscoso, al ser bajado a la Triple A Por Manolo Hernández Douen
Las razones son obvias. Creía tener asegurado un puesto como abridor al arrancar los entrenamientos de pretemporada, pero no sólo quedó fuera de la rotación de los Rockies de Colorado sino que también fue enviado a la Triple "A". "No me cayó bien esta decisión, pero hay que afrontarlo profesionalmente", manifestó el derecho venezolano a Béisbol por Gotas, obviamente apesadumbrado. Por muy profesional que sea un atleta no es fácil encarar lo que le pasó a Moscoso en los meses más recientes de su carrera. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, reportajes, comentarios y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, beisbolporgotas.com) Pujols y sus aureolados reinarán en la Liga Americana Por Manolo Hernández Douen
Imagínese como lucirán ahora al contratar a uno de los mejores artilleros de su generación. Sí, son los Angelitos de Los Angeles en Anaheim, que a fuerza de billetes robustecieron su plantel para convertirse en el hueso duro de roer, no solamente de su División sino probablemente de toda la Liga Americana en 2012. Consternado porque su equipo quedó fuera del baile en las dos temporadas previas, el propietario de la novena escarlata del Sur de California, Arturo Moreno, abrió sus alforjas de par en par para firmar tanto al poderoso primera base dominicano Albert Pujols como al eficiente abridor zurdo C.J. Wilson. A juicio de Béisbol por Gotas, la incorporación de estos peloteros marcará la diferencia en la ardua batalla que el escuadrón dirigido por Mike Scioscia sostendrá por el Oeste del joven circuito con los representantes de la Liga Americana en las dos Series Mundiales más recientes, los Rangers de Texas. Wilson convierte una rotación buena en una de las más sólidas de las Grandes Ligas, en la cual todos y cada uno de sus primeros cuatro integrantes pudiera ser un abridor de cabecera en la mayoría de los demás 29 planteles. Jered Weaver, Dan Haren, Wilson y el dominicano Ervin Santana serán mucho más difíciles de vencer por la ofensiva que los respaldará. Por supuesto, Pujols, único en la historia con 30 ó más jonrones en sus primeras 11 temporadas en las Grandes Ligas, será el centro de ese ataque al ir en pos de su undécima campaña con 100 ó más carreras impulsadas. Pujols será como el Rey Midas que convierte todo en oro, al permitir con su toque mágico que Torii Hunter y Vernon Wells disfruten de temporadas de ensueño. Súmele a estos bates el retorno del cubano Kendrys Morales, la recuperación de Mark Trumbo, la velocidad del paracorto dominicano Erick Aybar y el jardinero central Peter Bourjos, y la presencia del intermedista Howie Kendrick, con potencial para batear .300 y disparar 20 jonrones o más. La interrogante será el cuerpo de relevo, especialmente en el área de cierre, donde el promisorio Jordan Walden necesitará probarse como apagafuegos de un contendor. Claro está, los Rangers serán un digno rival. La novena de Ron Washington encarará el enorme reto de mejorar su marca por quinta temporada seguida y en su esfuerzo por superar a los Angelinos va a ganar los suficientes encuentros para clasificar de nuevo, esta vez como comodín. La sumamente productiva ofensiva liderada por un constante martilleo de imparables que le permitió a Texas encabezar las Grandes Ligas con .283 de promedio colectivo en 2011, será de nuevo la carta de presentación de los Rangers, con Josh Hamilton, Mike Napoli, Michael Young y los dominicanos Adrián Beltré y Nelson Cruz a la cabeza de los que repartirán palos por doquier, con el venezolano Elvis Andrus mareando a la defensa rival en las bases. El alto mando texano hizo un esfuerzo monumental para robustecer su cuerpo de lanzadores al firmar al brillante japonés Yu Darvish, contratar al veterano taponero Joe Nathan, y traspasar al dominicano Neftalí Féliz a la rotación. Colby Lewis, Derek Holland y Matt Harrison redondearían el quinteto de abridores junto a Darvish y Féliz para constituir una de las mejores rotaciones en la historia de los Rangers. La diferencia entre los colosos del Oeste es que el grupo de abridores de los Angelinos luce más experimentado y estable, a menos que Darvish sea una máquina de ganar de buenas a primeras y Féliz demuestre que puede ser tan bueno como iniciador que como taponero. Debido a que esta División tiene solamente cuatro equipos y que los otros dos, los Atléticos de Oakland y los Marineros de Seattle, están en remodelación, no le extrañe a usted si tanto Angelinos como Rangers ganan 100 ó más encuentros. Si usted cree que la batalla del Oeste será fiera imagínese lo que ocurrirá en la División Este, donde los cuatro primeros equipos terminaron en .500 o mejor en 2011. Los Yankees de Nueva York hicieron tales esfuerzos por mejorar su pitcheo que hasta canjearon a Seattle a su máximo prospecto, el artillero venezolano Jesús Montero, en transacción en la que se armaron con el promisorio brazo del dominicano Michael Pineda. Ya tenían al estelar CC Sabathia a la cabeza de un departamento que era un Talón de Aquiles, pero ahora es un renglón robustecido por la firma del ex Dodger japonés Hiroki Kuroda y el retorno del zurdo Andy Pettitte. El dominicano Iván Nova, Phil Hughes y el venezolano Freddy García suman mucha profundidad a esta rotación. Y por supuesto, estos serpentineros serán respaldados por un cuerpo de relevo de calidad liderado por el legendario taponero panameño Mariano Rivera, listo para cerrar su carrera con broche de oro. La ofensiva será encabezada por el dominicano Robinson Canó, Curtis Granderson, Mark Teixeira, Derek Jeter y Alex Rodríguez, y si hay alguna interrogante con respecto a esta aplanadora es si a alguno de sus integrantes le empieza a pegar el rigor del almanaque. Los Rayos de Tampa Bay no tienen la chequera de los Yankees, pero Joe Maddon se las ha ingeniado para redondear un castillo de esperanzas que ha sido tremendamente exitoso desde 2008, cuando acudieron a su primera Serie Mundial. El cuerpo de lanzadores, conformado por abridores que promedian bien por debajo de los 30 años, es un arma tan fuerte para los Rayos que fueron capaces de ganar 91 juegos aún cuando su porcentaje colectivo con el madero fue .244, clasificado de 25to entre los 30 equipos. Vale apuntar, empero, que su gran cañón, el tercera base Evan Longoria, no intervino en 29 de los 162 desafíos de 2011 y que ahora se reincorpora el bate del dominicano Carlos Peña. Los Patirrojoss de Boston tiene un trabuco encabezado por el mexicano Adrián González, Kevin Youkilis y Dustin Pedroia, pero llegaban al fin de los entrenamientos con interrogantes en su rotación y dudas sobre cuándo se incorporará el veloz jardinero Carl Crawford, dos preguntas que necesitará responder positivamente si aspiran a tomar champaña. Los Pájaros Azules de Toronto cuentan con el bateador más poderoso del momento en el dominicano José Bautista, con 97 jonrones en las dos temporadas más recientes, y un cuerpo de abridores jóvenes que con el tiempo pudiera ser tan efectivo como el de los Rayos. Mientras el Oeste sea fiesta de dos equipos y el Este un jeroglífico, el Centro parece el cuento de Blanca Nieves y sus Enanos, con los Tigres de Detroit armados hasta los dientes como favoritos prácticamente unánimes. La fórmula principal de Detroit es un tremendo ataque robustecido por la incorporación de Prince Fielder, el impacto del campeón de bateo reinante de la Liga Americana Miguel Cabrera, empujador de 100 ó más carreras en cada una de sus ocho temporadas completas, el surgimiento de Alex Avila como uno de los receptores más productivos del Béisbol de Lujo y la presencia plena de Delmon Young, adquirido a mediados de la pasada justa. Esa ofensiva fiera será respaldada por un elenco de lanzadores eficiente liderado por Justin Verlander, ganador de los premios Cy Young y Más Valioso de la Liga Americana, y el cerrador dominicano José Valverde, que salvó 49 juegos en igual número de oportunidades en 2011. Si alguna novena puede meterle un susto a los bengalíes será la del dominicano Manny Acta, los Indios de Cleveland, especialmente si su paisano Ubaldo Jiménez reverdece laureles en una rotación que no moja pero empapa conformada además por Justin Masterson, el veterano Derek Lowe, Josh Tomlin y el quisqueyano Roberto Hernández (Fausto Carmona), con el venezolano Jeanmar Gómez tocando a las puertas de una carrera sonriente. Los Gemelos de Minnesota están felices por la recuperación física de su gran dúo de Joe Mauer y Justin Morneau, y ciertamente le darán la bienvenida al bate productivo de Josh Willingham para ser rivales de respeto si responden sus lanzadores. En resumidas cuentas, los Angelinos, Yankees y Tigres irán a la postemporada como campeones divisionales y los Rangers y los Rays definirán en la batalla de los comodines un cuarto exponente de la Liga Americana si lo expresado en este pronóstico se hace realidad en los diamantes del joven circuito. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, comentarios, reportajes y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Feliz Jorge Jarrín por el reto de seguir la senda de su padre Por Manolo Hernández Douen
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, comentarios, reportajes y otros detalles del apasionante mundo de la pelota en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Los Filis son aún el equipo a derrotar en la Liga Nacional Por Manolo Hernández Douen
El estelar intermedista Chase Utley aún experimenta la horrible pesadilla de rodillas estropeadas. Angustioso. Los Filis de Filadelfia encaran serios problemas de lesiones con miras a la arrancada de la temporada de Grandes Ligas de 2012, pero no es la primera vez que han sido agobiados por percances físicos. A menos que esos jugadores estén fuera por un tiempo demasiado largo, los Filis son aún el equipo a vencer en la Liga Nacional en la venidera campaña del Béisbol de Lujo. La principal razón es una rotación encabezada por Roy Halladay, Cliff Lee y Cole Hamels, probablemente el mejor 1-2-3 de abridores del viejo circuito, con todo el respeto a los Gigantes de San Francisco y su trío compuesto por Tim Lincecum, Matt Cain y Madison Bumgarner. Una a este factor de la rotación brillante la incorporación de Jonathan Papelbon, ex taponero de los Medias Rojas de Boston que le brindará a los dirigidos por Charlie Manuel su cerrador más estable desde que Brad Lidge se fue perfecto de 41-41 en el año de la coronación absoluta de 2008 y que el jardinero derecho Hunter Pence, una máquina de repartir batazos productivos, abrirá su primera temporada completa en la ciudad de la Campana de la Libertad. Una vez recuperados Howard y Utley, los Filis estarán en condiciones de presentar una de las alineaciones más experimentadas y estables de las Grandes Ligas, y no tendrán problemas para ganar la División Este de la Liga Nacional por sexta temporada seguida aún cuando no repitan una campaña con más de un centenar de victorias como la de 2011. No necesitarán los Filis salir de su propia difícil División para encontrar una muralla más grande en su posible recorrido hacia el Clásico de Octubre. Aún cuando fueron eliminados en plena meta en su intento por avanzar como comodín a la postemporada de 2011, los Bravos de Atlanta son siempre un equipo temible por sus lanzadores respetables y una ofensiva encabezada por un saludable Chipper Jones, la recuperación del jardinero Jason Heyward, el poder de Dan Uggla y Brian McCann y la electrizante velocidad de Michael Bourn. Los Nacionales de Washington mejoran mucho de una temporada a la otra al robustecer su cuerpo de abridores con el zurdo de la curva maravillosa Gio González, ganador de 31 choques en la suma de los dos años recientes con los Atléticos de Oakland, y la recuperación del promisorio Stephen Strasburg. Sin embargo, la jaqueca más grande para los Filis la proporcionarán los Marlins de Miami, que adoptaron de un golpe a un excelente primer bate y robador de postín en el paracorto dominicano José Reyes; incrementaron la fuerza de su cuerpo de abridores con los experimentados Mark Buehrle y el venezolano Carlos Zambrano, y sobre todo se armaron con la firma del ex eficiente cerrador de los Padres de San Diego, Heath Bell. Si los Filis no pueden con la carga de las lesiones, estos Marlins del dirigente venezolano Oswaldo “Ozzie” Guillén podrán aspirar a ganar una División por primera vez en su historia. De viaje al Oeste y de vuelta a los Gigantes, uno se encuentra con el batallón de Bruce Bochy, humillado en 2011 por los pujantes Diamantes de Arizona luego de ganar la Serie Mundial de 2010, como fuerte candidato a retornar a la cima. El poderoso receptor Buster Posey vuelve a la alineación luego de su terrible lesión sufrida el 25 de mayo pasado y esas de por sí son excelentes noticias para los Gigantes, cuyo principal problema es la producción de las anotaciones necesarias para apoyar un pitcheo hermético. El cerrador Brian Wilson fue una baja sensible a la hora buena en 2011, pero su recuperación aportará mucho a un cuerpo de relevo que está entre los mejores del Béisbol de Lujo. No espere usted, empero, que los Diamantes de Kirk Gibson sean una presa fácil. Arizona mejoró su grupo de lanzadores con un brazo de la calidad del abridor ex Atlético Trevor Cahill, y pulieron aún más su hasta el 2010 alicaído cuerpo de relevo con el zurdo Craig Breslow, cuya utilidad será ahora más notoria luego de pertenecer a un Oakland con marca perdedora, y el japonés Takashi Saito, ex cerrador de los Dodgers de Los Ángeles que hizo un trabajo vital como uno de los relevistas intermedios de los Cerveceros de Milwaukee en 2011. En Justin Upton, Chris Young y el venezolano Miguel Montero, los Diamantes tienen uno de los tríos productivos más temibles de la Liga Nacional, ahora reforzado por Jason Kubel, proveniente de la Liga Americana, aunque Arizona tendrá que superar el reto de no contar desde el principio de la temporada con un baluarte de la talla del paracorto Stephen Drew. Por su parte, los Rockies de Colorado y los Dodgers hicieron lo suficiente entre temporadas para ser considerados rivales de respeto. Si le responden los lanzadores a Colorado será un contendor de postín, gracias a la suma de otro bate productivo en el ex Mellizo de Minnesota Michael Cuddyer y del experimentado segunda base venezolano Marco Scutaro, a la combinación de ataque-defensa que aportan el paracorto Troy Tulowitzki y el guardabosque Carlos González, también de la patria de Simón Bolívar. Precisamente la rotación es ahora uno de los puntos más fuertes de los Dodgers al incorporar a los veteranos Aaron Harang y Chris Capuano a un quinteto encabezado por el Premio Cy Young reinante de la Liga Nacional, el fabuloso zurdo Clayton Kershaw. Del Centro provino el campeón más reciente de la Serie Mundial y aunque los Cardenales de San Luis extrañarán no solamente el tremendo bate sino la gran presencia para el resto de la alineación del dominicano Albert Pujols, van a ser el equipo a vencer en su División. Si el jardinero puertorriqueño Carlos Beltrán disfruta de una temporada completa sin problemas de salud aportará un excelente complemento a una alineación que conserva bates de calibre en Lance Berkman, Matt Holliday, el también boricua Yadier Molina y un gran héroe de la pasada conquista absoluta, el tercera base David Freese, ahora más maduro y confiado como artillero. Cuando un equipo puede sumar a su solvente elenco de lanzadores el brazo de un abridor de la talla de Adam Wainwright, lesionado en 2011, no hay duda de que edifica un 1-2-3 de envergadura junto al ganador del Cy Young de la Liga Nacional en 2010, Chris Carpenter –con marca de 4-0 en la postemporada más reciente- y el eficiente zurdo mexicano Jaime García. A los Cerveceros les resultará bien difícil recuperarse de la baja del primera base Prince Fielder, hoy súper millonario baluarte de los Tigres de Detroit, y su gran esperanza es que el trío de bombarderos derechos conformado por Ryan Braun, el tercera base dominicano Aramis Ramírez y Corey Hart les permitan liderar un bateo que los mantenga en la pelea. Un oponente bien serio para los Cardenales será la tropa escarlata de Dusty Baker, los Rojos de Cincinnati, especialmente ahora cuando fortalecieron su pitcheo al adquirir a Mat Latos de los Padres de San Diego para sumarlo en el tope de la rotación con el dominicano Johnny Cueto, y reforzar su grupo de relevistas con el cerrador Ryan Madson, para respaldar una ofensiva liderada por una de las mejores combinaciones de bateo provenientes del lado derecho del cuadro en Joey Votto y Brandon Phillips. Si todo marcha de acuerdo a lo analizado en esta columna, los Filis, los Gigantes y los Cardenales representarán al viejo circuito en la postemporada junto a los comodines Marlins y Cerveceros. Estos dos últimos harían historia al enfrentarse en la primera batalla de un juego por el derecho a seguir con vida en la Nacional. A ver si lo pronosticado arriba tiene vigencia al caer el telón sobre la temporada que marca el inicio del sistema de dos comodines por cada una de las Ligas Mayores y la despedida de los Astros de Houston de la Nacional antes de incorporarse a partir de 2013 a la Americana. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, comentarios, reportajes y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Con el retorno de Posey reverdece una gigantesca esperanza Por Manolo Hernández Douen
Con esa terrible lesión, los sueños se tradujeron en una angustiosa pesadilla. Casi 10 meses han transcurrido desde aquel 25 de mayo en el que los Gigantes de San Francisco perdieron al receptor Buster Posey en una dramática jugada en el plato, desvaneciéndose las posibilidades de que la novena dirigida por Bruce Bochy pudiera acceder a la oportunidad de brillar en la postemporada por segunda campaña seguida. Aquel encontronazo en el plato con Scott Cousins, de los entonces Marlins de la Florida, derivó en la fractura del peroné y el desgarre de varios ligamentos en el tobillo izquierdo de Posey. Obviamente, eso lo dejaría fuera de acción por el resto de la temporada. Pero ahora vuelven a sonreír los Gigantes y sus seguidores, a sabiendas de que cuentan con uno de los bates más productivos entre todos los receptores de las Grandes Ligas y una carta clave para el destino de la novena en 2012. No hay que ser un experto en clarividencia para definir el porqué Posey, Novato del Año de la Liga Nacional en el 2010, es tan importante para los Gigantes. La novena de naranja y negro tiene uno de los mejores cuerpos de lanzadores del Béisbol de Lujo, liderado por el dos veces ganador del Premio Cy Young Tim Lincecum, pero anotar carreras ha sido un enorme punto débil –más exacto sería escribir un tormento desesperante- para esta escuadra que comparte la Bahía del Norte de California con los Atléticos de Oakland. Allí es donde encaja Posey, un cuarto bate natural, una fiera a la hora de producir carreras. Seleccionado de quinto en la primera ronda del draft o reclutamiento para la pelota profesional en 2008 –detrás del torpedero Tim Beckham (Rayos), el antesalista dominicano Pedro Álvarez (Piratas), el inicialista Eric Hosmer (Reales) y el abridor zurdo Brian Matusz (Orioles)-, Posey entró como una fuerte brisa de necesitado talento a los Gigantes al encargarse como receptor titular a fines de junio de 2010, una vez canjeado el estelar boricua Bengie Molina a los Rangers de Texas. Lo que hizo en apenas 406 turnos fue suficiente para poner al alto mando de los Gigantes a frotarse las manos de la pura satisfacción. En aquella su temporada consagratoria Posey bateó para .305, con 18 palos de vuelta entera y 67 carreras producidas. No conforme con eso, impulsó cinco rayitas entre la Serie de Campeonato frente a los Filis de Filadelfia y la Serie Mundial ante los Rangers, brindándole a los Gigantes su único título absoluto desde 1954 y el primero desde que han sido inquilinos por más de medio siglo en San Francisco. Béisbol por Gotas aún recuerda las emotivas palabras del joven receptor al celebrar el título de los Gigantes junto a sus compañeros en el Centro Cívico de San Francisco, luego de un espectacular desfile por las principales avenidas de la ciudad. “Vamos a disfrutar de todo esto, celebrar por un par de semanas y luego comenzaremos a prepararnos para llegar aquí otra vez”, exclamó entonces Posey ante el delirio del público. Desafortunadamente para Posey y sus Gigantes no pudieron convertirse en el primer equipo de la Liga Nacional que gana Series Mundiales seguidas desde los Rojos de Cincinnati en 1975 y 1976. En contraste con el de 2010, el del 2011 fue un invierno frío para la fanaticada de esa divisa, que se preguntaba por lo que pudo haber sido, pero no fue. Ese incremento de calidad se multiplica considerablemente con el retorno de Posey, que cumplirá apenas 25 años el 27 de marzo. La División Oeste de la Liga Nacional, que alterna campeones con la misma facilidad con la que alguien pudiera tomarse un vaso de agua, va a ser de nuevo bien dura por todo lo que ha mejorado el grupo de lanzadores de los campeones reinantes Diamantes de Arizona, y por las múltiples adquisiciones hilvanadas entre campañas tanto por los Rockies de Colorado como por los Dodgers de Los Ángeles. No obstante, cuenten con los Gigantes como un hueso duro de roer en 2012. Y una de las razones fundamentales para ello será el retorno de un baluarte de la talla de Posey. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, comentarios, reportajes y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Henry Blanco, un cuarentón de altos quilates en las Ligas Mayores Por Manolo Hernández Douen
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Te invito a leer columnas, reportajes, comentarios y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) Salud y ganar la Serie Mundial, son las metas de Nelson Cruz Por Manolo Hernández Douen
Nelson Cruz es uno de esos jugadores que lo puede hacer todo muy bien en el diamante. Batea, conecta con poder, tiene velocidad, fildea y posee excelente brazo. ¿Qué más se le puede pedir a un jardinero de calidad en las Grandes Ligas? La respuesta a esa pregunta no es difícil: jugar una temporada de principio a fin sin preocuparse para nada del inclemente factor de las lesiones. Si logra ese objetivo de jugar libre de percances físicos, los Rangers de Texas están convencidos de lo que pudieran obtener a cambio: la posibilidad de que pueda ser el Más Valioso de la Liga Americana. “Creo que pudiera hilvanar un año tipo JMV si es capaz de estar en el terreno por unos 155 juegos”, pronosticó el piloto de Texas, Ron Washington. “Considero que Nelson tiene esa clase de habilidad. “Uno no puede predecir cómo van a salir las cosas, ni que un pelotero vaya a ser una baja en un momento dado, pero lo más importante es que él [Cruz] produce cuando está en el terreno de juego”, enfatizó Washington. ¡Y qué manera de producir tiene este noble hijo de la tierra del merengue! Para muestra un botón. Fue el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana al hacer trizas del pitcheo de los Tigres de Detroit con seis jonrones, 13 carreras impulsadas y promedio de .364 en la final del joven circuito del 2011. Nunca ha jugado más de 128 partidos en una temporada regular, pero aún así el quisqueyano que cumplirá 32 años el 1 de julio disparó 33 jonrones e impulsó 76 carreras en esa cantidad de encuentros en el 2009. En el 2011 la sacó en 29 ocasiones mientras remolcaba 87 rayitas a puerto seguro en 124 desafíos. Su quinta herramienta, la velocidad, la puso en despliegue al robar 37 bases y ser retirado en las bases en solamente ocho ocasiones en las temporadas 2009-10, pero es obvio que ha reducido un poco este aspecto de su juego para evitar resentirse de las lesiones que lo han aquejado a lo largo de su carrera. Una excelente preparación entre temporadas, que incluyó una pasantía relativamente larga en un centro de acondicionamiento en Miami, pudiera ser la clave para que Washington sí pueda contar con su guardabosque dominicano por más tiempo de lo acostumbrado. “Creo que hice el programa adecuado para que mis hamstrings [tendones de las corvas] estén saludables todo el año’’, declaró Cruz en el campo de entrenamientos de los Rangers. “Mi esperanza es dar lo mejor de mi cada día a ver si puedo jugar de 150 a 160 encuentros. "Estuve trabajando con [el receptor Mike] Napoli entre temporadas para asegurarme que mis piernas tengan tanto fuerza como flexibilidad”, informó el dominicano, quien pegó de hit en cada uno de sus primeros tres juegos de la actual Liga del Cactus en Arizona. “Creo que éste puede ser mi [mejor] año en las Grandes Ligas’’. Una de las cosas que lo estimula con miras al 2012 es la firma de un contrato que revalida la confianza que los Rangers tienen en el talento del pelotero que debutó en las Grandes Ligas con los Cerveceros de Milwaukee en el 2005. “Eso me brinda mayor seguridad para mí y para mi familia”, expresó Cruz, refiriéndose al pacto por extraoficialmente $16 millones y dos temporadas. “El resto es salir al juego a disfrutar, a darlo todo por mi equipo’’. La meta de Cruz y los demás Rangers es clara y precisa: volver a la Serie Mundial, escenario supremo en el que han participado en los dos últimos años, con la esperanza de ganarla luego de caer víctimas del pitcheo de los Gigantes de San Francisco en 2010 y del increíble milagro de los Cardenales de San Luis en el adiós del súper dirigente Tony La Russa en 2011. “Aquello [el sufrimiento por perder el Clásico de Octubre por segundo año seguido] terminó tan pronto cayó el último out, hemos tenido suficiente tiempo para recuperarnos”, dijo Cruz, refiriéndose al hecho de que los Rangers estuvieron a un paso de la gloria dos veces en el sexto juego de la finalísima más reciente ganada en siete cotejos por los Pájaros Rojos. “No tengo la menor duda de que podemos volver a la Serie Mundial. “Contamos con la base del mismo núcleo de peloteros, tenemos la misma disposición y sobre todas las cosas seguimos hambrientos de triunfo’’, analizó el nativo de Monte Cristi, al noroeste de su querida República Dominicana, donde ha sido baluarte de los Gigantes del Cibao en la pelota invernal. A los Rangers les espera un enorme reto este verano, ya que sus archirrivales del Oeste de la Liga Americana, los Angelinos de Los Angeles de Anaheim, se han reforzado considerablemente con las incorporaciones del estelar primera base dominicano Albert Pujols y del abridor zurdo C.J. Wilson, quien fuera precisamente el iniciador de cabecera de Texas hasta la justa beisbolera del 2011. Sin embargo, al contar con Napoli por una temporada completa, sumar al estelar japonés Yu Darvish a la rotación de abridores y firmar al veterano Joe Nathan como cerrador, los Rangers serán de nuevo hueso duro de roer. Y Cruz, fabuloso representante de la República Dominicana y de Latinoamérica en el Béisbol de Lujo, es una de las principales razones del porqué le espera otro año esplendoroso a Washington y sus huestes. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Gracias a la periodista Janie McCauley, de la Associated Press, por su enorme aporte a la elaboración de esta columna) No apresurar a Céspedes es lo aconsejable para los Atléticos Por Manolo Hernández Douen
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Los invito a leer columnas, reportajes, entrevistas y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) El poderoso Miguel Cabrera a la conquista de la esquina caliente Por Manolo Hernández Douen
“Se ganaría un Guante de Oro si así se lo propusiera”, aseguró entonces el famoso dirigente. Fiel a su confianza en Cabrera, el piloto de los Tigres de Detroit lucía convencido en sus palabras al responder a la pregunta de Béisbol por Gotas en Oakland, semanas después de que decidiera que el pelotero venezolano pasaría de la esquina caliente a la inicial en 2008. Cuatro temporadas más tarde, Cabrera es de nuevo noticia porque su retorno a la antesala ha sido tan impactante en la Ciudad Automotriz que cuando los felinos rayados firmaron al inicialista Prince Fielder fueron tantas las preguntas que hicieron los periodistas sobre la mudanza de posición que sobre ese súper pacto por nueve años y $214 millones. Esta vez ni Leyland ni el gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, usan el concepto de Guante de Oro, pero los dos están convencidos de que Cabrera si hará un buen trabajo en la tercera base. ¿Y por qué no? Ambos decidieron el retorno de Bobby Bonilla de los jardines a la antesala para la temporada de 1997 y el pelotero de ascendencia boricua hizo 22 errores, unos cuantos menos que cuando defendió esa posición con los Piratas de Pittsburgh en 1988 (32 pifias) y 1989 (35). Lo más importante, los Marlins ganaron ese año la Serie Mundial. El alto mando de los Tigres se basa en las buenas manos que tiene Cabrera, razón de peso por la cual era paracorto al debutar como profesional en la pelota norteamericana. “Todos están encantados con lo que han visto hasta ahora”, proclamó Leyland sobre el punto de vista de sus instructores con respecto a Cabrera, cuando faltaban pocos días para que arrancasen los juegos de pretemporada. A Béisbol por Gotas le parece que la principal razón que motivará a Cabrera es su propio deseo de demostrar que él sí puede ser también ser un factor con el guante luego de ser transferido al otro lado del diamante hace cuatro campañas. De buenas a primeras, los Tigres se apuntaron un acierto por la forma como trabajaron esa metamorfosis ya que le hablaron primero al venezolano sobre ese tema para cerciorarse de que todo estaba bien antes de firmar a Fielder. Mudarse a la tercera base no va a ser nada nuevo en las Grandes Ligas en 2012. El caso de Cabrera es el más contundente por su status como estrella por muchos años, pero varios peloteros, algunos con más renombre que otros, irán este año a la exitosa conquista de la esquina caliente. El dominicano Hanley Ramírez, campeón de bateo de la Liga Nacional con .342 en el 2009, se trasladará del campo corto a la tercera e los Marlins de Miami, mientras su antigua posición es ocupada por su paisano José Reyes, firmado como agente libre luego de brillar con los Mets de Nueva York. Al igual que Cabrera, Brett Wallace, inicialista de los Astros de Houston, cambiará su mascotín por un guante de tercera base si es capaz de ganarle la batalla a varios candidatos por ese puesto, para que se le abra el chance al panameño Carlos Lee de trasladarse del bosque izquierdo a la inicial. Mark Trumbo, uno de los novatos sensación en 2011, se irá a la tercera base si supera completamente sus problemas de salud por la fractura superficial de un pie sufrida a fines de la temporada pasada. Las razones son más que obvias: los Angelitos de Los Ángeles en Anaheim tienen un primera base para muchos años en el dominicano Albert Pujols. De hecho, Cabrera no será un caso tan raro en la División Central de la Liga Americana. Danny Valencia, de los Mellizos de Minnesota y Brent Morel, de los Medias Blancas de Chicago, serán los antesalistas “veteranos’’ de esa División, pese a que acuden apenas a su segunda temporada como titulares. Los Reales de Kansas City tienen una maravilla juvenil en Mike Moustakas, aunque 2012 marcará apenas la primera vez que arranca como fijo. Los Indios de Cleveland no saben aún quién será su antesalista entre el experimentado Jack Hannahan y el promisorio Lonnie Chisenhall. Aunque las Grandes Ligas pueden enorgullecerse actualmente de varios antesalistas bien completos en bateo y ofensiva, como el dominicano Adrián Beltré con los Rangers de Texas y Evan Longoria con los Rayos de Tampa Bay, la historia de la tercera base está repleta de ejemplos de que un pelotero sí puede ser un titular confiable de ese puesto aún cuando el guante no sea su mejor virtud. Aparte del caso de Bonilla, se pueden citar al cubano Tany Pérez y Harmon Killebrew, dos peloteros que están en el Salón de la Fama por su poder y su productividad. Killebrew, que comenzó su carrera en la segunda base, hizo 30 errores en 1959 al pasar a la tercera con los Senadores de Washington –antecesores de los Mellizos-, pero ese año sacudió 42 cuadrangulares y empujó 105 carreras a puerto seguro. A lo mejor algunos expertos dirán “yo te lo dije” cuando Cabrera, que promedió 20 errores y 266 asistencias por temporada cuando fue antesalista a tiempo completo con los Marlins en 2006 y 2007, se quede corto al tratar de atrapar un toque de bola, pero lo olvidarán rápidamente cuando fusile a un corredor con uno de sus potentes disparos o, más que todo, cuando envíe la bola a otro planeta con uno de sus muchos palos kilométricos a la hora buena. Y es factible que, como lo hicieron con Bonilla en 1997, Leyland y Dombroski rían de nuevo de último … y mejor. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Los invito a leer columnas, comentarios, reportajes, entrevistas y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com) El pionero René Cárdenas, ¿a un paso de Cooperstown?
Por Manolo Hernández Douen
Sus colegas reconocen los muchos méritos acumulados en su fructífera carrera. Por supuesto, se trata de René Cárdenas, quien pudiera coronar su sueño de ganar el Premio Ford C. Frick, tributo a los titanes de la transmisión beisbolera. Cárdenas, narrador de béisbol desde que tenía 16 años, figura entre los 10 finalistas al lauro que abre el telón al Salón de la Fama a su respectivo poseedor. La competencia es fuerte, pero sus posibilidades son contundentes, de acuerdo a hombres que han dedicado su vida a difundir la magia del diamante. “Sí, claro que sí, creo que tiene muy buena posibilidad”, aseguró Felo Ramírez, uno de tres latinoamericanos ganadores del galardón. “Quedó bastante bien en la última [elección]. Voté por él en primer lugar y voy a hacerlo de nuevo. Y estoy hablando con alguna gente [del panel decisivo] para ayudarlo’’. Ramírez es gran autoridad en la materia. Lidera las transmisiones en español de los Marlins desde que la novena de la Capital del Sol entró al Béisbol de Lujo y fue un pionero de pioneros en 1951 con la Cabalgata Deportiva, fabuloso programa que transmitía los juegos de la semana, la Serie Mundial, peleas de boxeo desde el Madison Square Garden y otros eventos de gran transcendencia. “René fue el primer latinoamericano que transmitió para un equipo de las Grandes Ligas”, subrayó Ramírez a Béisbol por Gotas, al acentuar los méritos de Cárdenas. A Jaime Jarrín, segundo latino que obtuvo el codiciado premio tras el inolvidable Buck Canel y que iniciará en el 2012 su 54ta temporada con los Dodgers de Los Angeles, votará por supuesto por Cárdenas y le encantaría darle la bienvenida a su colega en Cooperstown. De hecho, el orgullo de su patria, Ecuador, y de toda una enorme legión de aficionados que lo idolatra a lo largo y ancho del vasto mercado angelino, ha abogado desde hace tiempo por la exaltación de su estimado ex compañero. “René ha dedicado prácticamente toda su vida al béisbol y no hay la menor duda de que ha sido uno de los pioneros y estandarte en los esfuerzos por una cobertura bilingüe de este deporte’’, elogió Jarrín. “Será para mi motivo de suma satisfacción verle a René en el podio recibiendo la distinción que sólo Cooperstown puede darle”, enfatizó Jarrín. “Fueron muchos los años que tuve la satisfacción de compartir los micrófonos con él, incluyendo su retorno a los Dodgers para su segunda permanencia con el club [etapa comprendida de 1982 a 1998], que fue posible gracias a mi aprobación’’. La valía de Cárdenas también ha trascendido a nuevas generaciones como es el caso del dominicano José Mota, quien eleva ese concepto a un nivel bien alto al representar dignamente a Latinoamérica transmitiendo tanto en inglés como en español. “Lo escuché desde niño junto a Jaime [Jarrín]”, reveló Mota, ex jugador de las Grandes Ligas. “Su entusiasmo es palpable y su comprensión del juego es muy única. Merece un alto reconocimiento por haber llegado a tantas generaciones’’, acentuó Mota. Por su parte, el cubano Amaury Pi-González, con una trayectoria de casi cuatro décadas detrás de los micrófonos del Béisbol de Lujo, se siente feliz por Cárdenas. “Me sentiría muy contento si René gana el Ford C. Frick’’, aseguró Pi-González, honrado el año pasado como primera voz latinoamericana en el Salón de la Fama de la Radio en la Bahía de San Francisco. “Es un hombre honesto, trabajador y gran representante no sólo de su patria, Nicaragua, sino también de todos los latinos que hemos tenido la suerte y el privilegio de hacer carrera narrando el mejor béisbol del mundo’’. Perlantillano como lo es Pi-González, Ulpiano Cos Villa conoce con lujo de detalles la trayectoria de Cárdenas por haber compartido el mismo mercado por muchos años en su condición de voz de los entonces Angelinos de California. Cos Villa expresa su satisfacción por la presencia de Cárdenas entre los finalistas al Premio Ford C. Frick, cuyo ganador será anunciado el 6 de diciembre en las Reuniones Invernales de las Grandes Ligas, aunque prefiere ser realista. “No hay duda de que él suma muchos méritos y quisiera verlo en el Salón de la Fama, pero tiene contrincantes bien fuertes’’, analizó con franqueza Cos Villa. En este sentido, se refiere a finalistas de la talla de Skip Caray, Tom Cheek, Ken Coleman, Jacques Doucet, Bill King, Tim McCarver, Graham McNamee, Eric Nadel y Mike Shannon. “Es un narrador muy bueno, trabajador, con muchos años de servicio y buen periodista”, elogió Cos. “La idea [de la transmisión de los Dodgers] fue de René, pero quería mejorar y se fue con los Astros. Si se hubiera quedado en Los Angeles la historia pudo haber sido muy diferente. Perdió muchas oportunidades’’. Entretanto, Carlos Alvarado, experto beisbolero del diario angelino La Opinión, ve con buenos ojos el reconocimiento a Cárdenas por varias razones, entre ellas porque comparten la misma cuna, la patria de Rubén Darío. “Sería una satisfacción como nicaragüense y me sentiría halagado”, expresó Alvarado. “Qué bueno sería que le reconocieran su trayectoria como el primer narrador en español exclusivo para un equipo de las Grandes Ligas. En eso René es un pionero, es un reconocimiento que se lo merece’’. Por supuesto, a Cárdenas le daría un gusto enorme unirse a Canel, Jarrín y Ramírez en el Templo de los Inmortales, lo cual sería el epílogo cumbre al momento histórico que se produjo en 1958. En su entrevista para los lectores de Béisbol por Gotas, Cárdenas recordó aquellas gestiones. “Cuando supe que era inminente la llegada de los Dodgers a Los Angeles, conseguí una entrevista con William Beaton, presidente de Radio KWKW en Pasadena y le expuse el plan de principio a fin”, rememoró Cárdenas. “Quedó encantado y siguió mi sugerencia al pie de la letra. Mr. Walter O´Malley [inmortal propietario de la organización] no titubeó un segundo, aprobó el plan y dijo que lo recomendaría a Gumbiner Advertising Company y BBDO en Nueva York, además de otra agencia de Los Angeles. “La última palabra la tenían esas agencias de publicidad porque el costo no había sido integrado a sus pautas para 1958”, prosiguió Cárdenas. “Tan pronto como hicieron la enmienda, Beaton y yo fuimos notificados. Y lo demás es historia’’. De su experiencia de trabajar al lado de Jarrín le quedan maravillosos recuerdos tanto profesionales como personales, como una de las muchas ocasiones en las que narró bajo un clima gélido en el legendario Wrigley Field de Chicago. “Recuerdo que aquella vieja caseta tenía un hoyo en el piso donde penetraba un viento esquimal y me congelé tanto que no narraba a gusto’’, contó Cárdenas. “Al día siguiente puse una toalla eléctrica y allí coloqué mis pies’’, prosiguió el nicaragüense. “Jaime, mi buen compañero, se burló de mí. Lo hizo porque él es de Quito, donde el frío es como comer frijoles y yo soy un pez tropical del lago de Managua. Pero el viento frío arreció con furia a partir de la cuarta entrada y sentí que algo estaba junto a mis pies. Eran los pies de mi querido Jaime’’. Se siente también bien orgulloso de haber iniciado en 1962 su feliz enlace con los Colt .45s, más tarde Astros, como narrador y director de su división en español. Allá organizó una cadena de más de 100 radiodifusoras en México, Centro y Sur América, que popularizó esa franquicia entre millones de hispanoamericanos. Claro está, ganarse el premio sería un sueño hecho realidad para este dedicado profesional que fue la voz de los Astros por televisión en el 2008 y que se da banquete desde el 2000 en Houston como columnista de la novena, mientras escribe para El Diario La Prensa de Nicaragua, del cual fuera Editor Deportivo. “Sería para mí como robar una estrella del cielo a espaldas del Todopoderoso’’, filosofó Cárdenas. “Es como cuando la organización de beisbol te hace gerente general o cuando te aceptan para ser niño explorador. “Ya te imaginas como me siento luego de haber iniciado mi carrera en 1958 en el Coliseo de Los Angeles y ahora te elijan tus propios colegas’’, recalcó el veterano de mil batallas. “Es un placer que en mi campo no tiene comparación’’. Desde su hogar en Houston, Cárdenas comentó que “siempre vivo la ilusión aunque sea una quimera’’ y admitió que “lo he venido soñando desde la década del ‘90’’, cuando apareció por primera vez entre los candidatos. Ese anhelo pudiera hacerse realidad ahora, no sólo para Cárdenas, sino para tantos admiradores que quisieran tener en él a un cuarto representante latino en Cooperstown. Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza. (Los invito a leer columnas, comentarios, reportajes, noticias y otros detalles del apasionante mundo del diamante en nuestro hogar beisbolero, www.beisbolporgotas.com)
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